Learning English

Sabía que ese tenía que llegar, pero quizá no que lo hiciera tan pronto. Hoy leyendo un cuento, que en realidad son dos, a los niños, por primera vez he tenido que utilizar con ellos el socorrido argumento de: “y tu cuantos idiomas hablas”

Y es que cada noche los niños se les lee, pronto lo harán solos, un cuento. Tradicionalmente cada uno elige un título. Hoy la pequeña ha elegido uno en español

“no l’entenc” , ya ha advertido. Mis nietos tienen como idioma materno, el de sus padres, catalán y por supuesto el inglés. Lo del español es secundario si yo llegué a la escuela con seis años sin hablarlo y sobreviví ellos seguro que llegado el momento, y partiendo del conocimiento de al menos dos idiomas de raiz latina, estoy segura que  lo ventilarán en un plis plas.  Además eso de “no l’entenc”  simplemente no es cierto, salva unas pocas palabras, lo ha seguido perfectamente.

El problema ha sido el cuento en ingles. Llevo años leyendoles cuentos en inglés, con mejor o peor fortuna pero los leo, y ellos los entienden. Pero desde que estan uno en “year one” lo que sería aquí la primaria y la otra en reception, que les ha salido un acento que a veces me siento en un episodio de Downton Abbey. Yo siempre les he pedido que me corrijan la pronunciación pero una cosa es corregir y la otra es partirse la caja.  Así que cuando la niña se ha caido de la cama de tanto reir y el otro amenazaba con seguir el mismo camino, me he tenido que cuadrar y les he planteado la cuestión.

A ver, enanos. ¿cuantos idiomas habláis?

Después de explicar a la niña qué era eso del “idioma”, cosa nada fácil así como concepto cuando aun no tienes cinco años, finalmente han reconocido que hablan catalan, inglés y en el caso del niño, sabe contar en francés. Así las cosas me he puesto chula:

Pues yo, vuestra abuela habla catalán, español, francés, italiano e inglés.

Los hablaré mejor o peor pero los hablo. Una vez impuesta mi autoridad he seguido leyendo hasta que inevitablemente hemos llegado a una de esas multiples palabrejas que los ingleses llaman tricky words que vendría a ser palabra trampa cuya pronunciación está mas allá de la lógica. y hemos acabado todos por el suelo partiéndonos caja y pecho.

Para terminar. Estos días ando a vueltas con la web de Ikea y no deja de resultar curioso que  sea en España el único pais cuya web se puede consultar en cuatro idiomas distintos. Unos lo llamaran estúpidez, otros pérdida de tiempo, para mi es riqueza