Barcelona airport

Sí ya sé que tengo el blog así como en stand by pero es que  estoy metida en otros menesteres, el principal recuperar cuanto antes de la enésima intervención en mi ya famosa rodilla izquierda, que espero sea la última al menos por mucho tiempo. Uno de los agradables recuerdos que me dejó aquel accidente de coche, del cual dicho sea de paso, y sin que venga a cuento aun no he visto un pu duro. Es lo que tiene que el coche/conductor culpable esté asegurado en compañias como Linea Directa. Bueno de eso ya hablaré otro día que este más cabreada. De momento hoy quiero hablar del la terminal 1 del aeropuerto de Barcelona; uno de los aeropuertos mas fotogenicos  que he visto pero al mismo tiempo uno de los más incomodos, superado quizá solo por Barajas,  como ya he dicho en diversas ocasiones.

Uno de los pocos alicientes, casi ninguno, de operarse era que mi hija venia a verme trayendo consigo a la pequeñaja. El de dos años se ha quedado en Londres con su papa, en parte confraternizando en su primera experiencia “cosa de hombres” y también porque un niño de 2 años no es muy compatible con una protesis total de rodilla.

Mi hija llegó el lunes cargada con la maleta, la niña  y todo ese catalogo que suele acompañar a los bebés. Un bebé que llevaba además del tiempo de vuelo un retraso acumulado de  más de 45 minutos; más el tiempo de espera, más el tiempo necesario para ir desde casa al aeropuerto. dicho de otra manera que no tenía motivos para sonreir, a pesar de ello sonreia.

Una vez en tierra y despues de recoger la maleta porque con un bebe facturas sí o si, es una medida de supervivencia. Mi hija se va allì al quinto cñ qu ees más o menos donde se halla situada la cinta por donde salen los equipajes especiales,  p. ej: un cochecito de bebé. Despues de una hora de espera infructuosa mi hija pregunta a otros de los muchos papás que esperaban allí y se encuentra con que los hay que llevan dos horas: intenta averiguar que ocurre en el mostrador correspondiente y la cola es más larga que la del paro . Así que visto lo visto agarra niña, maleta y para casa que le espera la “güela” con las muletas:

A la mañana siguiente primer asalto telefonico, inútil, segundo, tres cuartos de los mismo. Finalmente se consigue presentar una reclamación. Pero hoy, dia del regreso ahí estaban las dos tiradas por el suelo del aeropuerto la forma más comoda de esperar la salida del vuelo. Del cochecito, no se sabe nada.

Y aun los hay que dicen: “guaita que maco!” lo que vendria a ser, “mira que bonito”. Pues si bonito mucho,  incomodo también, pero eso sí tiendas todas las que quieras.

Unknown

 

2 Comments

  1. Author

    pues lo hizo un arquitecto que al parecer tampoco iba al teatro, pero eso si de columnas griegas de carton piedra y palmeras moribundas sabia un monton, porque alguien recuerda aquella tristes palmeras que al genio se le ocurrio poner en medio de la terminal 2, cuyo pavimento tiene el record de roturas el mundo mundial. No solo Calatrava hace chapuzas a precio de oro y no solo los gobernantes valencianos las permiten

  2. El aeropuerto de barcelona lo diseño alguien que o bien no viaja o si lo hace, lo hace con todo lujo. Es un aeropuerto donde se anda demasiado, donde nada funciona como es debido y donde ademàs siempre hace calor. Además, siendo nuevo, ha conseguido parecer por dentro (porque desde el aire es muy modelno y eso (no muy util)) parecer ya viejo. Parece mentira pero por ejemplo el aeropuerto de oslo, que no ha cambiado nada desde hace 20 años, por dentro, parece tan moderno como el primer dia.
    En fin, que como siempre en este santo pais, las cosas a medias son.

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