Miguel López Galindo – Amigo de un amigo – TODOS CON MIGUELÓN

Desde hace unos días vengo observando entradas en este post que originalmente publiqué el 1/12/2008.

Hoy por boca del Amigo he sabido que se está organizando un gala homenaje a Miguel López Galindo, bajo el título , Todos con Miguelón, un título que dice mucho de la bondad del protagonista,  que desde hace tiempo mantiene un cara a cara con el destino.

Por esto traigo de nuevo este post a la portada. Buscando en Youtube, esta vez sí he encontrado una grabación en la que aparece Miguel, como siempre en segundo plano, trabajando, cantando.

Más información sobre la Gala Homenaje

TODOS CON MIGUELÓN


Texto original publicado en 1/12/2008

A las personas que vienen a conocer la trastienda del teatro siempre les digo lo mismo …. lo siento, pero no se pueden hacer fotos… apaguen los móbiles y (esto es lo más importante)… esta visita no consiste tanto en que yo les enseñe “cosas” , que también, cómo que al final tengan una idea más clara del proceso previo al estreno de una ópera ...
La ópera es un conjunto, un bello conjunto, de música, voz, escenografia…. en realidad la ópera es la unión del trabajo de muchas personas desde muy distintos ámbitos para conseguir que al apagarse las luces todo aquel trabajo se convierta en arte.  Un trabajo que puede ser el canto, la interpretación pero también la carpinteria, el maquillaje o la peluqueria.
Ya puede cantar bien una soprano que si en el momento culminante a Butterfly se le cae la peluca poco importará si aquel día canto bien o mal, para el público y también para la cantante ese será por siempre jamás el día que se le cayó la peluca.
De igual manera por bien que toque la orquesta si en mitad de la cabalgata de las walkiries a una trompa le da por irse de paseo, la orquesta entera se va al garete. Lo mismo sucede con los cantantes. Por lo general las óperas tienen dos protagonistas y pongamos que tres o cuatro papeles principales.  Después están todos los demás esos que demasiados olvidamos pero siempre llega un momento en que el gran tenor ha de unir su voz a la de otro que quizá no sea tan grande.
El mundo de la ópera esta lleno de lo que yo llamo trabajadores del arte. Hombres y mujeres cuyos nombres quizá nunca lleguen a escribirse con letras de oro en la historia de la música pero sin los cuales la ópera no existiria.
Uno de ellos es Miguel López Galindo, nacido en Madrid, ganador del Primer concurso internacional de canto Julián Gayarre. Un hombre que a lo largo de su carrera ha recorrido buena parte de los grandes teatros del mundo, un hombre de voz grave y profunda que siempre ha sabido dar justo  y adecuado contrapunto a gente cómo Plácido domingo, Montserrat Caballe, Alfredo Kraus entre otros muchos.
Un cantante de esos que los críticos suelen  calificar con comentarios del tipo “muy notable la labor de … en el papel”  “buen trabajo del bajo….” “en perfecta sincronía con los protagonistas cabe mencionar el buen oficio de ….”.
Comentarios demasiado breves a menudo pasados por alto que nunca harán justicia a esos muchos grandes cantantes, buenos trabajadores, maestros de su oficio.
Miguel López Galindo ha actuado en diversas ocasiones en el Gran Teatre del Liceu entre las que cabe destacar el estreno de la ópera CRISTOBAL COLÓN (L.Balada),en 1989, donde interpretaba un rol de bajo profundo junto a José Carreras y Montserrat Caballé, UN BALLO UN MASCHERA (Verdi) en noviembre de 1990, DIE ZAURBERFLÖTE (Mozart), Salomé (R. Strauss), PIKOVAIA DAMA (Tchaikovsky) junto a Plácido Domingo, BORIS GODUNOV (Mussorgsky), etc.

Este post está dedicado con mi agradecimiento por su trabajo y mis mejores deseos  a Miguel López Galindo, amigo de un amigo.
Espero, de corazón,  que le guste la pieza que he elegido pensando en él y en todos los cantantes que han de esperar toda una ópera para vérselas con un ária tan corta, tan bonita y endiablada como esta..
Hasta mañana

Más información sobre Miguel López Galindo.

 

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