Tiempo de setas – El Rovelló

Esto es un Lactarius deliciosus,

Y esto otro Lactarius deliciosus,

Los pequeñitos son como más redondos, como si llevasen sombrerito tipo bombín. Según van creciendo el bombín se convierte en algo así como una pamela.

A veces al cortar un trozo sale como un poco de liquido rojizo de ahí que también se les llame lactarius sanguifluus.

Estas palabrejas no las digo porque yo las sepa, simplemente las he buscado. No soy una experta en el tema, mi relación con las setas hace parada en el supermercado. No así para muchos de mis conciudadanos. Porque cuando el níscalo (así se llama en español)  pasa a llamarse ROVELLÓ, (pronunciado ruvelló) que es el nombre catalán de esta seta su importancia va mucho más allá del fenómeno botánico/gastronómico para convertirse en una seña de identidad nacional, cuya búsqueda y captura esta envuelta en una liturgia tan compleja que casi lo situa a nivel de una religión.

En esta época del año cualquier zona boscosa catalana, entendiendo por zona boscosa  tres pinos juntos, pasa a ser el campo de batalla del Boletaire (pronunciado buletaira del catalán bolet (bulet) seta)

No es condición necesaria el que la zona boscosa sea catalana, porque  por ejemplo la provincia de Soria es destino habitual de los “boletaires” catalanes quines no vacilan un instante en montarse en el todoterreno y cruzarse media España para conseguir tan preciado trofeo.

En la montaña hay muchas más setas pero el rovelló es el rey, en torno a él se organizan concursos, jornadas gastronómicas, Rovelló fue el nombre de un personaje de dibujos animados “made in catalonia” . La pasión de los catalanes por las setas en general pero particularmente por esta seta hizo que uno de los programas de mayor éxito de audiencia en la historia de  la televisión catalana fuera “Caçadors de bolets” (cazadores de setas) porque aquí los bolets no se recolectan ni se buscan ni se cogen, los bolets se “cazan”

Siempre recordaré una ocasión, hace años,  en que fuimos unos cuantos miembros de la familia, con l’Avi Josep (abuelo Josep) a buscar setas.  Cuando paramos el coche nos desperdigamos y recuerdo que l’Avi dijo:

Yo voy por aquí abajo, señalando el lado derecho del camino por donde la vertiente de la montaña  descendía hacia un arroyuelo.

Íbamos con niños y claro  después de encontrar unos cuanto gusanos, a cual más repulsivo, meterse en un par o tres de charcos y discutir entre ellos, al final los niños se cansaron y decidimos volver a casa en cuanto el abuelo regresara, pero el tiempo iba pasando y el abuelo que no venía. Llegamos a preocuparnos seriamente porque el hombre tenía sus años y empezamos a llamarlo

Avi Josep! Avi Josep!

Puedo asegurar que el volumen de nuestros gritos garantizaban que toda la comarca sabía que estábamos buscando a l’Avi Josep, que estaba un poco sordo, eso es cierto,  pero a su manera. L’avi sufría sordera selectiva. Según para qué estaba y según para qué no y aquella  tarde no estaba. Porque cuando ya empezábamos a pensar cómo le diríamos  a su hija (mi suegra) que habíamos perdido a su padre, de repente el abuelo aparece tan feliz por el lado izquierdo del camino bajando la montaña, con cesta repleta de setas. Exactamente por el lado opuesto donde se suponía había ido

Esos lugares ocultos en la montaña como aquel mítico “forat del vent” (agujero del viento) donde  ” l’Avi Josep”  llenaba cestas y más cestas, son como  el Santo Grial del boletaire que es capaz de mantenerlo en secreto  hasta el lecho de muerte. Entonces si el hijo ha sido un “buen hijo” y solo en ese caso quizá  el moribundo transmita su sabiduría boletaire  a sus descendiente. Antes lo hacían en forma de “señales” en la montaña, una piedra, un arbol caído,  20 pasos hacia el norte , cruzar un arroyuelo. Ahora lo dan con las coordenadas del GPS. Todo sea por el rovelló  cuyo  su fin último que es comérselo.

La forma auténtica de cocinar un rovelló es hacerlo a la brasa  pero como tampoco se trataba de liarme a encender una hoguera en la cocina para cuatro rovellons hoy los he hecho en una sartén. L’avi Josep diría que esto es un sacrilegio, pero l’Avi hace años que murió.

Importantísimo, los rovellons tienen el mal vicio de venir llenos de cositas propias de la naturaleza, ramitas, algun bichillo.  Bueno pues, NUNCA, JAMÁS los limpiéis debajo del grifo, ya sé que la mayoría lo hace así, pero es que si yo lo pongo aquí y  mi suegra lo lee me corta el cuello. Así pues los rovellons se limpian soplando, sí soplando, o en su defecto con un pincelito suave. Siempre quedan cosas pero como dice mi suegra.

Lo que no mata engorda y todo es natural, así que ahí tenemos los rovellons y algunas ramitas muy naturales.

La cosa es tan simple como poner los rovellons boca abajo en la sartén o la brasa (hay gente que lo hace en el horno pero a mi no me gusta).

Cuando por efecto del calor las láminas se rizan un poco se les da la vuelta.

Se les pone sal y un poco de gracia, en mi caso  un poco de preparado de aceite con perejil  solo perejil porque mi marido tenía que volver al despacho y llegar allí apestando a ajo como que no es muy recomendable, especialmente en tiempo de crisis.  Pero un poquito de ajo les va de muerte.

Al final la cosa queda así

Unas butifarras un poco de escalibada y casi casi ya eres catalán.

Una puntualización, esta forma de hacer los rovellons no es la más ortodoxa pero si la más parecida a la tradicional, al menos en casa. Hay muchas otras formas de aprovechar los rovellons casi siempre en guisos de carne. L’avi hacía conserva de vinagre que era un aperitivo tradicional en casa el día de navidad pero l’Avi murió y sus hijos no debieron ser lo bastante buenos hijos y con él se fue la receta y la localización del “forat del vent”

18 Comments

  1. Eres una wikipedia de lo más amena y entretenida, que de cosas aprendo contigo.
    Gracias!!!

  2. que forma mas buena y suculenta de presentar el rovellon………me gusta mucho la luz de la primera…….
    saludos

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  6. "Rebollones" en Aragón.
    Nunca he llegado a entender esa afición desmedida por dicha seta, cuando hay otros frutos del bosque mucho más sabrosos, como los hongos.
    La receta, perfecta. Nada como una buena butifarra para acompañar a estas setas.
    Espero que alguien haga algo contra el uso del GPS para buscarlas, así pierde todo el encanto!! Si l’Avi levantase la cabeza……..

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  8. mmmmm that recipe sounds delicious, they look delicious too. Your Grandfather sounded quite a character hehe, your story made me laugh, children are good at the selective deafness too.

  9. Muy buenos esos revollons, salteados con unos trocitos de jamón ibérico están buenísimos también.

  10. FOTOS CON MUCHO ARTE
    (Invite code/Código de invitación)
    Nos gustaría ver tu preciosa toma en el mural!!

    (Post 1/Award 3)

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