8 de junio – Manifestación

Hoy había quedado para comer en Barcelona,  en el centro de Barcelona. Sabía que para hoy estaba convocada una huelga del sector público pero  supongo que debido a una laguna mental no he asociado debidamente el concepto huelga al de manifestación. Manifestación que como casi siempre tenía como punto de partida la Plaza de Catalunya, mi destino.  Conocer bien mi ciudad y colarle una mentirijilla a un guardia urbano, me ha permitido aparcar en la misma Plaza (pagando claro, porque aquí eso de aparcar gratis es cosa del pasado)

Eran las 13 horas y la manifestación se encontraba en el punto álgido. Había mucha gente bastante más que la que había esta tarde en Madrid, aunque eso más que manifestación ha sido una “parada”  su recorrido era de tan solo 300 metro,  al menos eso es lo que decían en la tele mientras yo me entretenía  planchando ropa.

Después de algunas preguntas a los secretarios generales de CCOO y UGT, la periodista  ha querido dar un toque de realidad a la conexión  formulando algunas preguntas a los realmente interesados, unos funcionarios.

No sé si eran dos, tres o cuatro yo solo me he enterado de una respuesta la de una joven funcionaria de nombre Tamara que a la pregunta “¿Tu porqué estás aquí?” (No es literal) ha respondido (Tampoco es literal porque en ese momento no tenia boli  a mano para apuntar pero si una camisa de mi hijo, por cierto, bastante antipática)

Los funcionarios no hemos provocado esta crisis y somos los primeros en pagar las consecuencias.

Apreciada Tamara, permíteme que personalice mi comentario en ti, tienes parte de razón, los funcionarios no tenéis la culpa directa de la crisis que nos afecta, otra cosa son los políticos, porque cuando yo estaba en la administración ya se hablaba desde hacía tiempo de la necesidad de contener el crecimiento de las plantillas,  poniendo especial interés en evitar las duplicidades posible consecuencia, nunca deseada,  de las transferencias a las distintas autonomías.

Quizá esas duplicidades se contuvieron pero todas las demás no. Desde que yo me fuí hasta ahora si algo han hecho las plantillas de los múltiples organismos del públicos, los de aquí y los de allá, ha sido crecer.  Que yo sepa, la administración es el único sitio donde la compra de un ordenador en lugar  de poner en peligro un puesto de trabajo generaba dos o más y donde por supuesto los ordenadores siempre son más caros.

Si  este país nuestro, el de aquí y el de allà, tiene algún problema (en realidad tiene muchos) ese es la productividad;  baja y entre el colectivo de los funcionarios más aun. Y lo puedo decir porque conozco sobradamente el paño. Es verdad que los hay que trabajan y mucho, otra cuestión es que ese trabajo sirva para algo,  otros trabajan lo justo y algunos ni se presentan y eso tu sabes que es verdad.

Dices que sois los primeros en pagar las consecuencias.

Querida Tamara creo que te olvidas de cosas como por ejemplo eso que se conoce como ERE, eso  que para  algunos de tus compañeros es un número de expediente, algo que hay archivar,  o simplemente “jolín que rollo” (esta frase la pongo porque  la que escuché  hace unos días en un bar cercano a la Conselleria de treball en boca de dos funcionarias)

Detrás de ese número de expediente, de ese rollo, hay por una parte un empresario.

Digan lo que digan, no todos los empresarios tienen un yate en puerto Portals, no todos los empresarios tienen una silla reservada en el Círculo de Economía, no todos los empresarios aprovechan la coyuntura para joder al personal.

La mayoría son pequeños y medianos empresarios que dan el callo cuando las cosas van bien y cuando no, también. Porque aunque algunos afirmen lo contrario, no todos los empresarios dejan a sus empleados en la estacada mientras ellos siguen disfrutando de honores y lisonjas, muchos son los que se dejan la piel y la salud intentando remontar la empresa, de esos puedo asegurarte que conozco unos cuantos.

Pero es que además, querida Tamara,  no olvides que  hay otro tipo de empresario, los  empresarios sobrevenidos esos que en un momento de su vida fueron empleados por cuenta ajena y que por cosas del destino perdieron el puesto  de trabajo. Entonces decidieron liarse la manta a la cabeza capitalizar el paro, y con eso y  con la indemnización que en su día les dieron,  se embarcaron en la aventura de sacar adelante un pequeño negocio, negocio que en muchos casos  se ha ido al traste. Y ahora ellos no tienen paro, nadie les va a indemnizar y los bancos, esos que antes estaban allí para “escucharles”, ahora les cierran las puertas y subastan sus bienes.

Pero por supuesto detrás de ese número de expediente, de ese rollo, hay también empleados que ya fuera porque su jefe era un jeta, que los hay, o porque tuvo mala suerte o  porque de repente se encontró desarmado , abandonado por los bancos y ahogado a impuestos o sencillamente porque no solo con buena voluntad se levanta una empresa; sea por lo que fuere,  ahora ellos están paro.  Algo que a tí no te sucederá y eso ya es una gran diferencia.

Todos ellos llevan mucho tiempo pagando esa crisis de la que ni tú, ni yo,  ni ellos somos culpables pero tampoco inocentes. El conjunto de nuestra sociedad ha vivido los últimos años montado en el cuerno de la abundancia, parecía como si cualquiera, sacando la Visa o pidiendo un crédito pudiera ir a pasar las vacaciones a las Maldivas,  comprarse un cochazo o una casa de ensueño,  el problema es que nos hemos despertado.  El crédito sigue ahí pero no hay dinero para pagarlo, el cochazo lleva un cartel de “Me venden” enganchado  y la casa se ha convertido en una pesadilla que nadie  quiere ni el mismo banco.

“No estamos de acuerdo con las medidas del gobierno” decía esta tarde un líder sindical

Yo tampoco, pero como diría mi hijo “mira, esto es lo que hay“.

No soy experta en economía,  que va, aunque la verdad es que ante esta crisis mucho me temo que no hay experto que valga.

… la huelga general está servida . Le he oido decir esta mañana a otro líder sindical

Ahora voy a hacer una comparación muy bestia, lo reconozco, pero es la primera que me ha venido a la cabeza.

Hace un montón de años Francia fue invadida por sus vecinos. Los franceses, el pueblo francés, no tenía la culpa de que más allá de la frontera una gente muy parecida a ellos mismos se hubiera vuelto lo bastante loca como para venerar a un lunático capaz de mil atrocidades. Ellos, los franceses, el pueblo francés,  no tenía la culpa. ¿Qué podían hacer? ¿ plantarse delante de los tanques con una pancarta y gritar !No quiero que me invadas!  ¡No me gusta que me invadas!?.  No,  a ellos no  les quedó más remedio que arremangarse y luchar .

Mi padre, un ínfimo empresario que no tuvo suerte, ni conocimientos suficientes para superar la crisis de los setenta, que  salía de casa a las seis o a las siete de la mañana y nunca volvía antes de las 10, que jamás despidió un empleado y que murió en 1976, siempre decía que “Treballar és lliutar” (Trabajar es luchar). Pues ahora toca eso, trabajar. Trabajar incluso cuando no se tiene trabajo.

Querida Tamara, cuando mañana te reincorpores a tu puesto de trabajo, después de escuchar aquello de “ayer te vi en la Tele“. Piensa que aunque sea un rollo, aunque el sueldo no te llegue, aunque tu jefa sea una borde y tu compañera una estúpida, a  pesar de eso tienes trabajo y lo seguirás teniendo siempre y eso es una gran diferencia.

1 comentario

  1. Hola, yo soy uno de esos sobrevenidos como nos llamas. Hace unos años trabajaba en Nissan allí me pilló la primera reestructuración de plantilla me indemnizaron más o menos justamente y a la calle, entonces mi mujer y yo decidimos capitalizar el paro y como tu dices liarnos la manta a la cabeza. qué tipo de negocio, eso es lo de menos, lo que cuenta es que ahora estamos como quien dice a punto de ir ala puta calle. Tengo 49 años sin formación salvo haber la que la misma empresa nos daba, mi mujer tiene 45 y toda la vida ha sido peluquera, tengo tres hijos de 15, 19 y 23 años. Podría salir adelante con un poco de ayuda por parte de los bancos, pero lo he intentado y no hay manera. actualmente me estoy planteando irnos al pueblo de mimujer y allí se que nos ayudaran y vivir será menos compilcado que aquí en madrid.
    Vamos que estoy encantado de la vida

¿tienes algo que decir?