Épatant! como dirian más al norte – La fille du regiment

Pues si el domingo era la primera función de la tan esperada “Fille du Regiment”.

El teatro lleno hasta la bandera lo que no hace más que confirmar que lo de la crisis es algo que depende mucho de quién canta, qué canta y donde lo canta (me refiero a la puesta en escena) . Lo último en esta ocasión era baza segura, vimos la puesta en escena estrenada en la ópera de Viena, una magnifica puesta en escena por los decorados, la ambientación, el vestuario, pero sobretodo por la interpretación que de esta obra hace Laurent Pélly.

Una delicia para el espectador que no es ni con mucho de las puestas escena más costosas (económicamente hablando) de las que se han visto en este teatro y que además es fàcilmente adaptable a la inmesa de teatros lo que justifica que haya viajado por todo el mundo, rentabilizando así la inversión. Eesto lo digo porque, hombre cuando se hace una producción nueva a alguién se le podría pasar por la cabeza que estaría bien sacarle algún rendimiento económico  no miro nadie.

Bueno pues la ópera estuvo genial, yo me lo pasé grande, aplaudí hasta que me cansé, grité todos los Bravos que me dió la gana, muchos más de los que mi pobre marido que ese día me acompañaba hubiera deseado y para remate tuve la suerte, o no, de poder entrar en los camerinos. Digo “o no” porque como he dicho me acompañaba mi marido y unos amigos no muy operófilos que no pudieron acceder (tampoco creo que se murieran de ganas) por motivos digamos que protocolarios, se esperaba un cierto overbooking en camerinos. Ya de entrada digo que no, que no había tal overbooking en cuanto a número de personas se refiere, otras veces he visto aquello mucho más lleno, pero en ocasiones la cosa no es tanto la cantidad como el espacio vital que necesitan algunos invitados como por ejemplo el Señor Montilla, su señora y demás acompañantes algunos con sospechoso pinganillo en la oreja.
Yo al Señor Montilla no lo tengo muy tratado, lo más cerca que he estado de él fue el domingo a unos 3 metros de distancia y la verdad es que me da que podría ser un buen jugador de poker porque la inexpresividad de su cara no cambió ni cuando esbozó un amago de sonrisa al estrechar la mano de Juan Diego Florez, quién previamente había sido advertido de la importancia del personaje que le esperaba en lo alto de las escaleras.

En fin, el ambiente cambió a mejor en cuanto los señores Montilla y séquito abandonaron la zona.
No tengo nada personal contra ellos, pero a mi su presencia allí me fastidió porque Juan Diego Florez cantante que no se caracteriza por su extroversión y al parecer poco amante de las multitudes más cuando te esperan con la cámara de fotos en una mano, el programa en la otra y un boli en la boca, aprovechó la circunstancia para colarse dentro del camerino y así fue como de él solo pude ver de cerca el traje de soldadito cuando una empleada del departamento de sastrería se lo llevó para lavar, traje que ya había visto pocos días antes en una visita de escenario.
A la que si vi, toqué, felicité y hasta me hice fotos fue con Patricia Ciofi que parecia muy satisfecha y feliz con la Marie que acababa de interpretar.

Y poco más pude ver porque mi marido y séquito (sin pinganillo) me esperaban en un bar cercano zampandose unas tapas,  ni Juan Diego Florez justifica un divorcio, así que después de la foto con Ciofi me fuí, muy a pesar.

Lo que si pude ver fue a un hombre feliz, muy feliz,  desmesuradamente feliz.
Por ahí he leído algún comentario en absoluto elogioso acerca del nivel de payasadas que Angel Pavlosky fue capaz de perpetrar en los 10 minutos escasos que dura su actuación en el papel de la marquesa de Crakentrop. Vale, y ¡¿qué?!
Yo la verdad lo veo de otra manera.

Pienso en un personaje cómo él, y digo personaje porque en su caso creo que es bastante difícil separar el binomio persona/personaje. Un personaje  que resultará gracioso o no, habrá quién lo adore y quién lo aborrezca, para unos será inteligente y para otros vulgar.

Yo pienso en él en esa persona que en más de una ocasión tuvo que escuchar aquello “argentino y maricón“.

Pienso en él e imagino sus sentimientos cuando el domingo de la mano de Juan Diego Florez y Patricia Ciofi teniendo a su espalda el terciopelo rojo del telón del Gran Teatre del Liceu recibia el aplauso del público. Cierto, no todos le aplaudían a él pero qué importancia tiene eso.

Qué importa se hizo el payaso o estuvo acertado, lo que si estuvo fue “divina” creo no equivocarme si digo que esa tarde/noche del domingo 7 de marzo del 2010 Angel Pavlovsky hizo realidad un sueño.

9 Comments


  1. En pocas palabras
    E X T R A O R D I N A R I A
    Todo los cantantes, también los del segundo cast, la puesta en escena, todo, todo y todo

  2. Yo estuve el domingo, me desplacé especialmente desde Madrid solo que para asistir a la representación. Doy por muy bien invertido el importe del viaje.

  3. Ahir vaig escoltar a traves de Catalunya Musica,aquesta perla d’opera i aquest gran i mediàtic cantant,no li trec cap mèrit doncs el bis que va fer va ser espectacular,pels comentaris que he llegit una gran part del public del Liceu es mereixen un cero,doncs estan introduint l’estil Tele5 o de qualsevol revista del cor parlant sobre el Florez i els personatges que han assistit a la funció,VISCA l’OPERA

  4. Jo no vull entrar en discussions amb ningú però els números canten mirin quines óperes son les que més es venen i amb això está dit tot. Una cosa és innovar i l’altra jugar amb els diners de tots. I no soc cap carca que només li agraden les operes clasicones, que va, tinc 24 anys fa poc que he descobert aquest mon apassionant i ho sento però operes com la d’ahir o la Manon de Villazon, l’Elisir d’amore y unes cuantes més, poques, son les que fan que gent com jo i d’altres ens enamorem de l’opera

  5. Pues yo, al igual que las anteriores anoche también estuve en el teatro y disfruté como hacía mucho que no lo hacía. Por favor no tantos experimentos y más calidad. Cuando se programan buenas óperas no hay crisis que valga el teatro a rebentar y para el segundo reparto (que de segundo poco tiene) apenas quedan entradas.

  6. Acabo de llegar del teatro y sólo puedo decir que !HE DISFRUTADO DE LO LINDO!
    Me duelen las manos y la garganta, he salido del teatro con una sonrisa de oreja a oreja y que he agrandado al leer tu crónica (divertida y fresca como siempre!) ¿Qué más puedo añadir si tu lo has dicho todo? Pues nada, me voy a la cama contenta y con ganas de repetir la experiencia. Ah, y, por favor : ¡ QUE VUELVAN!

  7. jajaja, parece un chiste…Montilla frente a Flórez…¿quién seria el primero en mover una pestaña?

  8. Plas,plas,plas,plas!!!!!! Te aplaudo a tí. Muy buena tu crónica y cómo estoy totalmente de acuerdo, no puedo añadir nada más.

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