Tristan e Isolda


El viernes era el día de Tristan e Isolda,  musical y vocalmente perfecta, bueno casi perfecta. La escenografía ya la conocía del ensayo y sigo diciendo que para mi gusto es muy naif, especialmente en el tercer acto donde una pelea, que no batalla, que  por su coreografía recordaba a las del cine mudo.

Que me gusta la ópera no es ningún secreto. Pero  ni me gusta toda la ópera ni todo lo de la ópera me gusta, por ejemplo y  (ahora es cuando mis amigos operófilos – sector Wagner me asesinan virtualmente) hablando de Wagner muchas veces tengo la sensación de que se podía hacer lo mismo igualmente bello pero en menos tiempo, concretamente en el Tristan, al hombre le cuesta tanto morirse que al final piensas

Por Dios ! que alguien baje y lo remate

En realidad lo que me molesta es que cuando ya llevo cuatro horas sentada siento como si Wagner estuviera sentado a mi lado diciendo.

Es que soy un genio.

Si hombre si eres un genio ya lo sabemos pero no hace falta que me lo hagas sufrir. Y ahora pienso en Bayreuth aquel teatro que él mismo diseño para mayor gloria suya, evidentemente y en el que el público sufre un autentico martirio en unos asientos que lo son todo menos cómodos, sin derecho a cojincito para las posaderas y ningún tipo de climatización. (bueno a no ser que lo hayan instalado recientemente cosa que dudo) .

Es que era un genio y Wagner hay que escucharlo así.

Dicen algunos de mis amigos habituales del sacrosanto templo wagneriano. Si vale; genio, muy bien, pero eso no le da bula para putear al personal.

Dicho esto Tristan tiene alguno de los pasajes musicales que más me gustan y emocionan como el preludio. Es una suerte que aquellos tiempos en en que se podía entrar al entrar cuando te daba la gana hayan pasado a la historia y hoy en día salvo las toses de rigor en principio nadie tiene porqué interrumpir esta maravilla.

Después está la cosa de los argumentos.

Oye, y esto de qué va? – me preguntan a veces los neófitos a lo que, salvo algunas excepciones, suelo responder

Mira, en el argumento no te fijes mucho, o en casos extremos, Déjalo que eso no hay por donde cogerlo, como en el caso de Il Trovatore.

En realidad creo que el problema  es mio, me cuesta mucho no racionalizar las cosas. Por esto viendo a Violeta (La Traviata) perdiendo la cabeza por Alfredo, un niño bien sin mucha gracia ,  inmediatamente me sale la vena reivindicativa.

Pero serás idiota (en referencia a Violeta) tienes un tío que te mantiene vives como una reina y ahora lo dejarás todo por ese pringado que encima es bajito y se dejó el sex-appeal en el vientre de su madre.

Pero es que para rematarlo entonces aparece el padre don Giorgo Germont y alegando no sé qué cuestiones de honor familiar la obliga a dejar al “gran amor” de su vida y ahí la tienes despechada, si un duro, insultada públicamente y encima tuberculosa. ¡Señor esos románticos!

En Tristan toda la intringulis del argumento gira alrededor del famoso elixir que en principio debía provocar una muerte rápida de ambos protagonistas en el primer acto, pero entonces aparece Brangäne la fiel dama de compañía, o lo que sea, de Isolda. La verdad es que yo entiendo a la chica que debió pensar algo así como

Si te quieres suicidar (isolda) y de paso asesinarlo a él (Tristan) , te sirves el brebaje tu misma y a mi no me compliques la vida.

Eso por un lado, pero es que después esta lo otro, lo importante. Que si Isolda la palma Brangäne se queda en paro, puede que por eso y no tanto por amor a su señora, sea por lo que al final decide darles el cambiazo y en vez del veneno fulminante les enchufa un filtro amoroso infalible y se lia un berenjenal que ni te cuento,  porque enmedio está el Rey Marke que pretendía casarse con Isolda, después está el amigo fiel que para mi que es gay y está secretamente enamorado de Tristán, sino de qué se tendría pasar media ópera diciendo

Mi héroe, mi héroe.

Y claro el traidor o no , según como se mire, que le va con el cuento al Rey.  Mientras Tristan und Isolde  paseando su amor por el bosque, es tan largo el dúo del segundo acto que empieza al anochecer y ven salir el sol (abreviado pero tampoco mucho).

A ver Brangäne si no querías que tu señora la palmase no podías haberle dado algo más sencillo y menos comprometido, como un laxante. Claro que entonces yo, y el resto del mundo, habríamos perdido la oportunidad de escuchar algo tan bello como Liebestod, solo por eso vale la pena aguantar las casi 5 horas que entre música y empujones en la cafetería dura la ópera de marras.

Resumiendo, que no me hagáis mucho caso, que esta tarde he estado casi una hora en el dentista con la boca abierta y a estas horas aun tengo el labio y puede que alguna cosa más anestesiado.

Vamos que no estoy muy fina.

Para saber más

Bayreuther Festspiele

Bayreuth Festival

Richard Wagner (Wikipedia) Español

Richard Wagner (Wikipedia) English

Tristan e Isolda (español) argumento serio y más

Tristan e Isolda (English)

3 Comments

  1. Genial!

    Lo que siempre pensamos y nunca nos atrevimos a decir (y nunca hubieramos dicho tan bien ni de formatan divertida) sobre Tristan.

    ( y eso que la vi dos veces!!!)

  2. Jajajajaj! El comentario operistico mas divertido que he leido nunca!!
    Un besazo!

  3. Muy buena crónica, Estrella. Completa y divertida pero con muchos ribetes también de seriedad. Y es que Wagner… es lo que tiene. Lo comparto.

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