La corbata

Seguro que a muchos  esta fotografía os resultará familiar.

En algún momento de su vida, todos los padres de hijos varones, han de enfrentarse  a “El primer nudo” que normalmente viene seguido del segundo, el tercero, el cuarto y suma y sigue .

Porque la verdad es que  eso de la corbata tiene su qué.

Según he leído por ahí la corbata más o menos cómo la conocemos hoy en día nació a mediados del siglo XVII y es un invento que llegó de Croacia (de ahí su nombre) en aquel tiempo era una tira de tela blanco que los soldados croatas anudaban en forma de “rosa” dejando los extremos colgando sobre el pecho. Al parecer eso gustó mucho en Francia donde se la rebautizó como cravatte. A partir de esa fecha la corbata fue evolucionando más o menos gruesa, con broche en el centro, sin broche. Hasta que a finales del siglo XIX, cómo no en Inglaterra, los alumnos de  Oxford empezaron a atarse las cintas de sus sombreros al cuello de ahí a crear una corbata6 con los colores de las distintas escuela fue solo un paso. Pero es en 1924 cuando  nace la corbata tal como hoy en día la conocemos y lo hizo de la mano de un tal Jesse Langsdorf, que es quién encontró  una manera de cortar la corbata con el menor desperdicio posible de tela y que al mismo tiempo le daba una mayor facilidad de manejo y acomodo en el cuello, a partir de ese momento las corbatas se  confeccionan a partir de tres piezas.

Esas son las corbatas que conocemos hoy en día,   las que  cuelgan  muy ordenaditas en el armario de mi marido, y también las que suelo encontrar tiradas sobre la cama o embutidas en un cajón cualquiera del armario de mi hijo, siempre con el nudo hecho.

Porque  para mi hijo menor eso de  empezar el día dando tantas vueltas a un trozo de tela es una pérdida de tiempo  por eso ha adoptado  el nudo estilo “papá” que básicamente consiste en

Papá hazme el nudo que yo lo amortizaré tantas veces cómo pueda, hasta que la corbata se caiga a trozos.

Es decir el nudo  o corredizo, el que nunca se deshace, lo que  a ojos de un experto en la materia como mi marido es un sacrilegio,  algo así como ponerle una funda de plástico a un  Iphone o un parachoques de goma a un Mercedes.

Por suerte hoy en Internet he encontrado a un sastre granadino, Bere Casillas que quizá porque también es padre enseña cómo se puede dejar el nudo hecho sin que la corbata quede excesivamente dañada.

Hijo, por favor fíjate cómo lo hace este señor que tienes las corbatas que dan pena.

Y por si acaso un día te decides a hacerlo solito, estamos de viaje o tu novia te dice que ya vale de hacerte el nudo, aquí te dejo al  Señor Casillas que lo explica muy pero que muy bien.

Tu madre que te quiere.

3 Comments

  1. I begged my dad to teach my son how to make a tie knot. He tried, but my son was not interested. Now he needs one for high school graduation. He’d rather stay home than wear a tie.

  2. La foto me encanta y el post es COJONUDO!!Ahora mismito se lo paso a mi hermano! :-p

  3. jajaja…. anda que no me ha tocado a mí hacer nudos de corbata para mi hijo. Además, le manga las corbatas a su padre y con treinta y tantos tacos todavía no se ha comprado nunca una!

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