Arte

Tengo un amigo que además de  pagar una prima especial en el seguro  ha tenido que  colocar rejas en las ventanas e instalar una costosísima alarma. Todo porque en el salón de su casa tiene colgado un Dalí. Un Dalí un poco particular  ya que se trata de una hoja DINA4,  en la que hay estampada la firma del genio, sólo la firma pero  ¿alguien querría robarlo?  o lo que viene a ser lo mismo  ¿pagarían por él?  Si, y me temo que bastante es de Dalí y solo por eso ya se le otorga un valor ¿Es eso una obra de arte? Pues la verdad es que ya no sé muy bien qué deciros.

La primera vez que entré el Macba, la obra que más me impresionó y con mucho fue “Papier journal avec tache noire” que dicho así en francés suena importante pero que en realidad no era más que lo que el mismo título indica, una hoja de periódico manchada de pintura negra  y arrugada como se suelen arrugar las hojas de periodico cuando pretendes lanzarlas a la papelera, de donde, supongo yo, alguién debió sacarla y tras colocarla en lo alto de un tubo de acero inoxidable y protegerla convenientemente en una urna  la elevó a la categoría de obra de arte.

Los museos de arte contemporáneo están llenos de ejemplos parecidos

Qué  hace que 120 ladrillos refractarios puestos sobre el parquet de un museo (en este caso el MOMA) puedan ser considerados una obra de arte y que los mismos ladrillos puestos en el salón de mi casa sean..

¡¿Pero a quién se le ha ocurrido dejar eso ahi?!

Hace unos años los periódicos se hicieron eco del, llamemoslo error, de una empleada de la limpieza de la Tate Gallery que en su ignorancia echó a la basura un trozo de una “obra de arte”.

Ignorancia, la ignoracia ajena  esa es una de las cartas que suelen jugar, no tanto por parte de los artistas como por los que tienen interés en que sean considerados como tales. Una ignorancia que  el resto de los mortales tendemos a asumir como lo más natural.

Bueno es que la verdad,  yo de esto no entiendo.

Algo como esto debió decir el comprador de esta/estas obras de arte

Eso rosa del final no es un estante Lack de Ikea, eso también es una obra de arte.

No sé si conocéis la obra “Arte” de la escritora Yasmina Reza.  Yo tuve la oportunidad de verla hace años  magistralmente   interpretada por Josep Maria Pou, Carlos Hipólito  y Josep Maria Flotats.  Arte habla precisamente de eso, de un gran coleccionista mecenas de las artes que debidamente asesorado compra un cuadro en blanco. Pues mira tú por donde en el MOMA no hay uno sino tres; porque el del centro tienen unas rayitas que para el caso viene a ser lo mismo. Ah! y también tienen uno negro, completamente negro. (si no conoceis “Arte” corred a comprar el libro vale la pena)

No quisiera caer en el tópico ese de “Mi hijo de cinco años lo hace mejor” porque no es verdad.

Lo que sí muchas veces me pregunto es qué tiene “ese” cuadro que no tengan los que pintan otros muchos artistas que no llegan y dudo jamás  lleguen jamás a los museos.  Personalmente creo que todo tiene su origen en Mister X, que puede ser igual un marchante, crítico, millonario pero nunca un don Nadie. Alguien que por el motivo que sea en un momento dado decide dar la “palmadita en la espalda”.

Humm! exclama  mister X ante un estante Lack de Ikea.

Humm? se preguntan atónitos  los de al lado.

Humm , por supuesto afirman los acólitos de Mister X, porque todo Mister X tiene sus seguidores que albergan, como máxima aspiración tienen  el llegar a ser algún día tan inteligentes, distinguidos, y bien relacionados como  Mister X.

Y el ignorante de turno ante tamaña exhibición de sabiduría artísitica adornada con una inconmensurable sensibilidad para con la belleza. Saca el talonario y … Damas y caballeros acaba de nacer un “gran artista”. A partir de ahí la fealdad, el absurdo incluso la burla estaran bendecidas por una mente preclara que casualmente vive de eso de los “artistas”.

Algunos, los menos, lo son de verdad y cuando crean ya sea un cuadro, una escultura, un libro, lo hacen desde dentro y hacia dentro. Poco les importa que eso que ellos hacen encaje en modas o tendencias. Para ellos no hay elogio que valga porque ellos son sus propios jueces. El problema es que de algo hay que vivir y  para eso, para vivir del arte se necesita una palmadita en la espalda.

1 comentario

  1. Genial!! Casí tanto como esta secuencia. Supongo que la conoces pero… no tiene desperdicio!

¿tienes algo que decir?