El cazatalentos

No soy mujer de muchos cafés, en realidad solo lo tomo los días que voy al gimnasio o cuando me quedo en eso que algunos llaman pueblo y que para mi es un barrio más de la ciudad. En realidad lo de menos es el café, lo que cuenta es la puesta en escena. A mi derecha café con leche acompañado de bocata o croissant, y en el centro el periódico, normalmente “La Vanguardia”.

Si alguna sección no dejo pasar nunca esa es La contra. Una sección de entrevistas cuyo principal mérito es la peculiaridad de los personajes que las protagonizas y la habilidad de los entrevistadores. Hoy el entrevistado era Ignacio Bao, que se presentaba de esta manera “Tengo 42 años. nací en Vigo, tengo casa en madrid y vivo en aviones. Soy cazatalentos (…) Me apasiona la caza mayor de animales peligrosos y conducir ferraris, porsches….” Los puntos suspensivos del final también venían en la entrevista.

Este personaje, que el autor del artículo , Víctor-M.Amela, describe de esta forma ” … luce ropa cortada a medida, cutis rozagante, el aspecto pulido y torneado del dinero bien metabolizado….” , acaba de ser señalado por la revista Business Week (que lamentablemente no está en el montón que hay en la mesa de centro de mi salón, de ahí mis carencias supongo) cómo el segundo headhunter (cazatalentos) más influyente del mundo. A la vista del personaje no puedo imaginar como será el primero.

“.. una corporación buscaba a un directivo con institno asesino, un auténtico bastard (hijo de puta) obseso sólo por los beneficios. Lo encontré, lo ficharon: fue un bastard despiadado, se rodeó de hijos de puta ¡y aquella corporación creció lo que no está en los escritos!”

No sé igual resulta que el señor Ignacio Bao es una persona encantadora, “… he cazado un leopardo, un león de melena negra… un búfalo, un rinoceronte en el 2007…”. Con sentido del humor “¡La caza evita su extinción!”. Abnegado “Luzco una cicatriz en el brazo por una carga de búfalo” . Altruista “..La empresa que ficha al talento me paga una cantidad equivalente a un tercio de la primera retribución completa anual del talento, con un techo de 250.000 euros…”. Y así hasta llenar una pagina entera.

Lo que haga el Señor Ignacio Bao en su tiempo libre, la verdad es que me trae sin cuidado, que se vea obligado a coger 220 vuelos años me parece más una desgracia que una suerte, que dirija una de las 25 mayores firmas del mundo, pues está bien; qué quieren que les diga.A mi lo que me ha preocupado es que mientras leia la entrevista poco a poco se me hacía presente la cara de mi yerno, un joven encantador con un brillante futuro profesional por delante, lo que muy bien puede acabar situándole en el punto de mira, nunca mejor dicho, de algun cazatalentos.

La verdad es que ni por él ni por mi hija me gustaría que acabase siendo un trofeo más en el salón de cualquier Ignacio Bao, y mucho menos que para serlo tuviera que convertirse en un “hijo de puta” rodeado de más “hijos de puta”.

Para más detalles sobre el personaje en cuestión “La Vanguardia” 11/04/2008 La Contra.