El Baby fitness

Bueno pues ya está aquí el puente del 1 de mayo. Muchos años ha, este día era mi santo, después vino no se qué concilio y yo que como caulquier hijo de vecino tuve mi etapa progre. He de decir que en aquella época o eras progre o eras pijo y para lo segundo hacía falta más dinero, por eso y no por otra cosa los progres eramos más. total que cuando quise darme cuenta me habían cambiado el dia, y desde entonces no tengo claro cuando es mi santo, en cualquier caso puedo vivir sin saberlo.

Hay que reconocer que el aparato del régimen franquista tenía imaginación porque el internacionalmente reconocido “día del trabajo” aquí se reconvirtió en San José Obrero, que no se yo si así, dicho de esta manera figura en algún santoral. Ese dia la sacrosanta TVE nos obsequiaba a todos los españolitos de a pie con las impagables concentraciones en el estadio Bernabeu, donde al grito de ¿Franco, Franco! La audiencia, que era toda, podia deleitarse con unas más o menos impecables tablas de gimansia, al más puro estilo coreano, ejecutadas por miembros de las Jons y una inacabable serie de danzas populares interpretadas por los grupos de la Sección Femenina. ¿Qué espectaculo aquellas sardanas en el centro del Bernabeu!, y poca broma que eso no se ha vuelto a ver.

Después llegó la prosperidad económica, los plazos y con ellos el 600 y la cosa empezó a degenerar. A día de hoy el puente de mayo es un éxodo, unos a la montaña, otros a la playa y otros a Madrid cómo mi querido sobrino, reciente padre de los trillizos. – ¿Y cómo vais a ir? – con coche – ah! eso quiere decir que ya te lo has cambiado.

 

Pobre sobrino mío, donde quedó tu descapotable playero y aquella vida de pareja independiente. Nueve meses de embarazo, tres de paternidad y ya vas por ahi con tu monovolumen – Ojo, el más barato del mercado. Y no te lo vas a creer, pero no cabemos

Claro que me lo creo, querido. Tres hijos, tres sillitas, sus cochecitos, sus pañales, los biberones, las toallitas, los chupetes, la ropa de recambio. ¡Qué maravilla!. Pero mi sobrino está encantado.

He perdido siete quilos

– ¿y eso? –

– Hombre durmiendo a razon de 4 horas y cambiando de 24 a 30 pañales al día con sus correspondientes, biberones, eruptos y demás….tieta, esto es el baby fitness.

 

 

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