No sé yo si lo mio será normal, porque cómo ya he dicho en más de una ocasión una, hasta la fecha, no ha sido muy viajera. Total que las pocas ocasiones en que he sufrido eso que llaman jet lag, me ha dado siempre el día después. El lunes dormí como un bebé, en cambio esta noche, a las tres de la madrugada allí me tenéis haciendo calceta y tragándome un absurdo concurso de formar palabras. Un desastre. Read the rest of this entry »
Hoy he tenido una comida casi una de fiesta de fin de curso, con mis “aquasistergirls” que es como creo que a partir de ahora me referiré a mis compañeras de aventuras matutinas. A la comida no ha asistido Isabel, a la que en su momento dediqué un artículo. Lamentablemente después de aquella gran gesta, estuvo unos días sin venir aquejada de un dolor de espalda, del que no sin motivo me siento en parte culpable.
Eso me ha hecho pensar en que ya son unos cuantos, los protagonistas de mis posts a los que he adjudicado la etiqueta de “gente admirable”. Lo eran cuando escribí sobre ellos y lo siguen siendo ahora, como por ejemplo mi amigo JoanquinM110. Read the rest of this entry »
Entre la segunda y tercera representación de la Butterfly de que les hablaba ayer, concretamente el domingo 1 de diciembre de 1963 a las 17.30 horas, el telón del Liceu se alzaba para poner en escena una casi desconocida ópera de Pietro Mascagni cuyo título es Il Piccolo Marat.
¿Porqué esta ópera y no Cavalleria Rusticana único título de este compositor que ha tenido verdadera trascendencia en la historia de la ópera?.
…El 2 de mayo de 1921, Hipólito Lázaro, el tan famoso tenor barcelonés, entonces en la plenitud de sus privilegiadas facultades, fue protagonista en el estreno mundial de de “Il piccolo marat”. Para evocar aquella efemérides, en la función del domingo se tributó al inolvidable artista un triple homenaje que resultó de una real emotividad, sumándose al mismo la totalidad del público liceísta. Hipólito Lázaro, acompañado de su esposa y otros familiares, invitado por la empresa del Liceo, ocupó un palco de platea, y al caer el telón al final del primer acto, ya tuvo que corresponder a los cariñosos aplausos que le fueron dedicados. La gente se arremolinó frente a su localidad para felicitarle y solicitar numerosos autógrafos que el firmo amablemente. Esta fue la primera manifestación de un homenaje que en el segundo intermedio se concretó en el mismo escenario de sus éxitos, donde, con el telón bajado y ante un grupo de personalidades, artista y aficionados a la ópera, el empresario don Juan Antonio Pamias pronunció unas palabras para recordar al agasajado que el Liceo no olvida sus pretéritos triunfos mantenidos durante treinta años y rubricados por los aplausos de del público barcelonés.
…antes de iniciarse el acto tercero, se levantó la cortina y frente a las candilejas pronunció un breve parlamento el escritos y publicista don Pablo Vila San-Juan…. la palabra elocuente, inteligentemente comedida del orador, fue una lástima que por falta de amplificadores no pudiera ser apreciada por la totalidad del autditorio. Fue, sin embargo, largamente aplaudida y las ovaciones desbordaron cuando Hipólito Lázaro apareció en la escena donde le fue entregado un ramo de laurel, prolongándose durante largo rato las manifestaciones de afecto hacia el que ha sido el más popular y uno de los más universalmente aplaudidos cantantes de ópera de nuestros días. Xavier Montsalvatge. La Vanguardia 3 de diciembre de 1963.
Aquel primero de diciembre de 1963 hacía ya unos años que Hipólito Lázaro había vuelto a fijar su residencia en Barcelona, la ciudad que le vio nacer un 13 de septiembre de 1887. Hipólito nació en el barrio de Gracia, la primera vez que cantó en público fue a los siete años de edad y por aquella primerisima actuación recibió la cantidad de una peseta. Nacido en el seno de una familia sin recursos económicos, Lázaro se costeó los estudios trabajando en múltiples oficios y más adelante interpretando pequeños papeles en espectáculos musicales que nada tenían que ver con la ópera.
El 26 de marzo de 1910 debuta en desaparecido Teatro Novedades, con La Favorita.
El 12 de noviembre de 1914 Hipólito Lázaro debuta en el Gran Teatre del Liceu.
... cantó anoche Lázaro en el Liceo y se produjo uno de esos entusiasmos que determinan los acontecimiento artísticos… Desde el segundo acto de Rigoletto tuvo al público pendiente de su voz, hermosísima de timbre, firme y extensa. En el registro medio, sobre todo, llegó a parecernos incomparable. Dice Lázaro con extraordinaria delicadeza; ataca los agudos con magnífica seguridad. Naturalmente, con semejante calidad de voz y con tantos recursos de buen cantante, al llegar la canción del cuarto acto el público se sintió entusiasmado y aplaudió y vitoreó al artista. Por tres veces tuvo que repetir Lázaro la canción, magistralmente, deliciosamente cantada y grandes y merecidas fueron las ovaciones. Únase a ello que el tan festejado artista es simpático, por lo que parece tiene de modesto, y es compatriota. Añadese que sabe estar en la escena y que tiene una figura, sino arrogante, atractivamente juvenil. Fausto para la Vanguardia del 13 de noviembre de 1914
Aquella misma temporada Lázaro cantaría también La Favorita bisando el Spirito Gentile.
La carrera de Lázaro sigue adelante y en 1918 debuta en el Metropolitan donde permanece 2 temporadas. En 1922 regresa a España donde ya triunfa Miguel Fleta dando pié a una rivalidad artística y personal que da lugar a los llamados “lazaristas” y “fletistas”.
En el extranjero Lázaro triunfa sobretodo en américa, especialmente en La Habana donde fijara su residencia al retirarse de los escenarios en 1940 en el Metropolitan. A partir de esa fecha solo se le verá en escena en muy contadas ocasiones. en 1947 publica “Mi método para el canto” libro de cabecera de muchos cantantes que le siguieron. Fija su residencia en La Habana hasta que la revolución de Castro confisca todas sus propiedades y regresa a Barcelona donde abre una academia de canto. Lazaro muere en Barcelona el 14 de mayo de 1974.
… Martes 14 de mayo de 1974. Once de la mañana. suena el teléfono. “Señor Vila San-Juan”… aquí Televisión Española, le agradeceríamos que el próximo viernes a las cuatro de la tarde estuviese Ud. con nosotros para colaborar en una actuación que sobre Hipólito Lázaro hemos preparado” ….. No me llamaron. A las seis de aquella misma tarde, había muerto Hipólito Lazaro…. Pablo Vila San-Juan . El último “Adios a la vida”, de Hipólito Lázaro. La Vanguardia 18 de mayo de 1974
…en el papel de “don José” ha reaparecido el tenor Pedro Lavirgen. Creo que era en 1964 cuando este excelente cantante se hizo cargo de este difícil rol en una función esporádica que reveló sus posibilidades para encarnar el personaje. Después , hace tres temporadas, se impuso de nuevo al lado de Grace Bumbrry y ahora ha vuelto a ofrecernos una interpretación convincente de la obra. Espléndido de voz, seguro en todo momento, dominando las tablas tanto en las escenas líricas del primer y segundo acto como en el dramatismo del tercero y en el vibrante y patético desenlace final, el artista se entrega a una fogosidad expresiva que produce verdadera impresión. Particularmente notable fue su versión del aria de la rosa (2o acto), que le valió un prolongado aplauso…. X. Montsalvatge. La Vanguardia 14 de noviembre de 1969
La verdad no entiendo como Xavier Montsalvatge en su cronica de la represención del 13 de noviembre de 1969 pudo omitir el gran papel del coro infantil de las Escuelas Pias de Balmes. Aquella fué mi primera ópera y aunque en aquel momento no lo sabía en el teatro estaban los que años más tarde serían y siguen siendo mis suegros, que estaban allí porque aquella noche cantaban mi cuñado y el que hoy en día es mi marido. Y yo les aplaudí, jugarretas del destino.
En fin a lo que íbamos. Aquella, como hemos visto, no fue la primera Carmen que Pedro Lavirgen cantó en el Liceo.
Pedro La virgen nació en 31 de julio de 1930 en Bujalance. Su debut tuvo lugar en Zaragoza el año 1969 con Marina del maestro Arrieta. A lo largo de su carrera dedicó una buena parte de su trabajo al género de la zarzuela. En 1964 canta Aida en México. Ese mismo año debuta en el Gran Teatre del Liceu en el rol de Don José junto a Fiorenza Cosotto, alternando cartel con el tenor Gismondo. Aunque lo he buscado con cariño no he encontrado crónica alguna de las representaciones de Lavirgen, así que me remito a la crítica que de él hizo Xavier Montsalvatge de aquella antológica Carmen de 1968 acompañando a Grace Bumbry.
...Esta vez lo ha hecho con una seguridad y nervio dignos de los mejores tenores del momento. Ha dado vida a la figura en torna a la cual gira también el drama. Lírico en el primer acto, apasionado en el segundo - con mucha contensción y hondura en la almibarada “romanza de la flor! que fuelargamente celebrada, con ímpetu dramático en los dos actos finales y sobre todo con mucha, brillante y expresiva voz,….
Nuevamente en Méjico, Lavirgen canta, en 1965, Turandot, donde se escucha por primera ver la frase “Lavirgen canta como dios”. En 1969 debutó en Buenos aires, en 1974 en la Arena di Verona, en 1975 en el Covent Garden. En 1976 hace lo propio en La Scala con Aida.
El 15 de noviembre de 1988, con la última representación de don Carlo, Pedro Lavirgen se despedía del Gran Teatre del Liceu.
Uno de los teatros donde más asiduamente actuó Lavirgen fue el teatro de la Zarzuela de Madrid, que durante muchos años y hasta la reapertura del Teatro Real fue el bastión de los amantes de la ópera madrileños, de allí precisamente es el video que a continuación podéis ver. Pedro Lavirgen y Montserrat Caballé cantan “In mia man al fin tu sei …” de la ópera Norma de Vicenzo Bellini, es una grabación de mayo de 1988. Y aunque este post esté dedicado a pedro Lavirgen, permitanme llamar su atención sobre la forma cómo Montserrat expresa el cruce de sentimientos entre la madre y mujer enamorada con la diosa traicionada cuando dice aquello de “… un istante, e d’esser madre mi poss’io dimenticar ...”
Textos en castellano como siempre en Kareol
La fleur que tu m'avais jetée
dans ma prison m'était restée,
flétrie et sèche, cette fleur
gardait toujours sa douce odeur;
et pendant des heures entières,
sur mes yeux,
fermant mes paupières,
de cette odeur je m'enivrais
et dans la nuit je te voyais!
Je me prenais à te maudire,
à te détester, à me dire:
pourquoi faut-il que le destin
l'ait mise là sur mon chemin!
Puis je m'accusais de blasphème,
et je ne sentais en moi-même,
qu'un seul désir, un seul espoir:
te revoir, ô Carmen, oui,
te revoir!
Car tu n'avais eu qu'à paraître,
qu'à jeter un regard sur
moi pour t'emparer
de tout mon être,
ô ma Carmen!
Et j'étais une chose à toi!
Carmen, je t'aime!
La flor que me tiraste
en la prisión, aún marchita,
conmigo estuvo,
esta flor mantenía su dulce perfume.
Y por muchas horas,
sobre mis ojos,
con los párpados cerrados,
de ese perfume me embriagué
¡y en la oscuridad tu rostro veía!
Y me encontré maldiciéndote,
odiándote, y diciendo para mí:
¿Por qué el destino quiso
que te cruzaras en mi camino?
Luego me acusé de blasfemia
y no sentía en mí
más que un deseo, una sola esperanza:
¡Verte otra vez, Carmen!
¡Sí, verte otra vez!
Solo bastaba que aparecieras,
que sólo me miraras y
de mi ser entero
tomaras posesión.
Oh, mi Carmen:
¡soy tuyo!
¡Carmen, te amo!
NORMAIn mia man alfin tu sei:
Niun potria spezzar tuoi nodi.
Io lo posso.
POLLIONE
Tu nol dei.
NORMAIo lo voglio.
POLLIONE
E come?
NORMAM'odi.
Pel tuo Dio, pei figli tuoi,
Giurar dei che d'ora in poi
Adalgisa fuggirai,
All'altar non la torrai,
E la vita io ti perdono,
E mai più ti rivedrò.
Giura.
POLLIONE
No. Si vil non sono.
NORMAGiura, giura!
POLLIONE
Ah! Pria morrò!
NORMANon sai tu che il mio furore
Passa il tuo?
POLLIONE
Ch'ei piombi attendo.
NORMANon sai tu che ai figli in core
Questo ferro?
POLLIONE
Oh Dio! Che intendo?
NORMASì, sovr'essi alzai la punta.
Vedi, vedi a che son giunta!
Non ferii, ma tosto, adesso
Consumar potrei l'eccesso.
Un istante, e d'esser madre
Mi poss'io dimenticar!
POLLIONE
Ah! Crudele, in sen del padre
Il pugnal tu dei vibrar!
A me il porgi.
NORMAA te?
POLLIONE
Che spento cada io solo!
NORMASolo? Tutti!
I Romani a cento a cento
Fian mietuti, fian distrutti,
E Adalgisa
POLLIONE
Ahimè!
NORMAInfedele a suoi voti
POLLIONE
Ebben, crudele?
NORMAAdalgisa fia punita,
Nelle fiamme perirà, sì, perirà!
POLLIONE
Ah! Ti prendi la mia vita,
Ma di lei, di lei pietà!
NORMAPreghi alfine? Indegno! È tardi.
Nel suo cor ti vo' ferire,
Sì, nel suo cor ti vo' ferire!
Già mi pasco ne' tuoi sguardi,
Del tuo duol, del suo morire,
Posso alfine, io posso farti
Infelice al par di me!
posso farti alfin, ecc.
POLLIONE
Ah! T'appaghi il mio terrore!
Al tuo piè son io piangente!
In me sfoga il tuo furore,
Ma risparmia un'innocente!
Basti, basti a vendicarti
Ch'io mi sveni innanzi a te!
NORMANel suo cor ti vo' ferire!
POLLIONE
Ah! T'appaghi il mio terrore!
NORMANo, nel suo cor!
POLLIONE
No, crudel!
NORMATi vo' ferire!
POLLIONE
In me sfoga il tuo furore,
Ma risparmia un'innocente!
NORMAGià mi pasco ne' tuoi sguardi,
Del tuo duol, del suo morire;
posso alfine, io posso farti
infelice al par di me
POLLIONE
Ah! Crudele!
NORMAposso farti alfin,
posso farti infelice al par di me, ecc.
POLLIONE
Basti, basti il mio dolore
Ch'io mi sveni innanzi a te!
Basti, basti a vendicarti, ecc.
Dammi quel ferro!
NORMAChe osi? Scostati!
POLLIONE
Il ferro, il ferro!
NORMA(gridando)
Olà, ministri, sacerdoti, accorrete!
(Tutti entrano in scena)
All'ira vostra Nuova vittima io svelo.
Una spergiura sacerdotessa
I sacri voti infranse,
Tradì la patria,
E il Dio degli avi offese.
NORMAEn mis manos estás, al fin:
nadie podría romper tus ligaduras.
Sólo yo puedo.
POLLIONE
No debes.
NORMALo deseo.
POLLIONE
Pero ¿cómo?
NORMAEscúchame.
Por tu dios y por tus hijos
debes jurar que, desde este instante,
te apartarás para siempre de Adalgisa,
y no la separarás del altar.
La vida yo te perdono
y nunca más volverás a verme.
¡Júralo!
POLLIONE
¡No! No soy tan cobarde.
NORMA¡Júralo! ¡Júralo!
POLLIONE
¡Ah! ¡Antes moriría!
NORMA¿Ignoras acaso que mi ira
supera a la tuya?
POLLIONE
Espero su golpe.
NORMA¿No sabes que a nuestros hijos,
en el corazón, esta daga?...
POLLIONE
¡Oh Dios! ¿Qué oigo?
NORMASí, contra ellos alcé su filo.
¡Ya ves, a qué extremos he llegado!
No los herí, pero ahora
podría consumar el crimen.
En un instante puedo olvidar
que soy madre.
POLLIONE
¡Ah! ¡Cruel! En el pecho del padre
debes hundir el puñal.
¡Dámelo!
NORMA¿A ti?
POLLIONE
¡Que sólo yo muera!
NORMA¿Tu sólo? ¡Todos!
Los romanos, a miles,
segados caerán, exterminados.
Y Adalgisa...
POLLIONE
¡Ay de mí!
NORMA... infiel a sus votos...
POLLIONE
¿Y bien, cruel?
NORMA...Adalgisa será castigada;
entre las llamas perecerá, sí, perecerá.
POLLIONE
¡Ah! ¡Toma mi vida,
pero de ella, de ella ten piedad!
NORMA¿Imploras al fin? ¡Indigno! ¡Ya es tarde!
En su corazón quiero herirte, sí;
en su corazón quiero herirte.
Ya me regocijo con tu mirada
de dolor por su muerte;
puedo, al fin,
igualar tu dolor al mío.
puedo igualar al fin, etc.
POLLIONE
¡Ah! que te aplaque mi terror;
heme aquí, a tus pies, llorando.
Sobre mí descarga todo tu furor,
pero apiádate de una inocente;
que tu venganza se satisfaga
con que yo me dé muerte delante de ti.
NORMAEn su corazón quiero herirte.
POLLIONE
¡Ah! que te aplaque mi terror.
NORMANo, en su corazón...
POLLIONE
¡No, cruel!
NORMA...quiero herirte.
POLLIONE
Sobre mí descarga todo tu furor
pero apiádate de una inocente.
NORMAYa me regocijo con tu mirada,
de tu dolor con su muerte;
puedo al fin, hacerte
tan desgraciado como lo soy yo
POLLIONE
¡Ah! ¡Cruel!
NORMAPuedo, al fin,
hacerte tan desgraciado como lo soy yo, etc.
POLLIONE
Que sea suficiente para tu venganza,
el que yo me dé muerte delante de ti
que sea suficiente para tu venganza, etc.
Dame esa daga.
NORMA¿Qué intentas? Aparta.
POLLIONE
¡La daga! ¡La daga!
NORMA(Gritando)
¡A mí, acudid, ministros, sacerdotes!
(Todos entran en escena)
A vuestra ira una nueva víctima revelaré.
Una sacerdotisa perjura,
que infringió los sagrados votos,
traicionó a la patria
y ofendió a los dioses de nuestros antepasados.
Escribiendo el post anterior me he encontrado con el comentario que Xavier Montsalvatge hacía sobre la interpretación que Josep Carreras (entonces José Ma. Carreras) hacia delpapel de Rodolfo en aquella Luisa Miller
… Hay que citar también con particular elogio al tenor José Ma. Carreras, que cada vez nos sorprende con nuevos avances en la depuración de su arte. En cuanto a alcance, claridad, vehemencia y volumen de voz, puede rivalizar con los mejores. su afinación está unpoco por debajo, a veces, de las cualidades anteriormente enumeradas, pero esta reserva puede hacerse porque, repetimos, en otros aspectos es un tenor que es lícito calificar de excepcional y que, sin duda, no tardará en redondear el dominio de sus facultades para escalar definitivamente un primer puesto en la escala de valoraciones.…
Hoy sí. Hoy, debidamente provista de los útiles necesarios para tal fin, he podido echar una ojeada al catalogo de la exposición/homenaje a Josep Carreras.
En el capítulo titulado “Los inicios” se habla cómo no de aquella primeriza actuación de Josep Carreras en Liceu, fue el 3 de enero de 1958 y Josep era un chiquillo que habia empezado sus estudios musicales en el Conservatorio Municipal de Barcelona, y que habia cantado una “Donna è mobile” ante los micrófonos de la entonces omnipresente Radio Nacional de España.
Aquel viernes Josep sube al escenario del Liceo para interpretar el papel de Trujamán en el Retablo de Maese Pedro.
... de el “Retablo de Maese Pedro” se apreciaron los loables esfuerzos desarrollados por manuel Ausensi, que dió realce ala figura de Don Quijote; José Maria Escolá, entonado en el papel de protagonista, y el niño José María Carreras, justamente ovacionado por la gracia y seguridad con que venció las dificultades musicales y materiales de la parte Trujamán.… U.F.Zanni. La Vanguardia 4/1/1958.
Pero la pasión por la ópera en aquel chiquillo había nacido dos años atrás, en diciembre de 1956, cuando su padre, guardia municipal de profesión, lo llevó a ver Aida. Y no una Aida cualquiera, en aquella Aida estaba Renata Tebaldi.
Ayer empecé ordenando las fotos de Montserrat y al ver la foto del Giulio Cesare, decidí escribir sobre aquella representación; al leer el nombre de Justino Diaz se me ocurrió que aquel momento era tan bueno cómo cualquier otro para hablar sobre ese barítono portorriqueño y buscando con qué ilustrar el comentario tuve el gusto de conocer a Fabián Robles.
Fabián, quién espero perdone la familiaridad, es un joven tenor portorriqueño, admirador, entre otros de Alfredo Kraus (inmejorable modelo a imitar). A Fabián le queda camino por recorrer y seguro que él lo sabe y por eso estudia, ensaya, se equivoca, vuelve a ensayar, vuelve a estudiar, en definitiva trabaja. Cómo han hecho y siguen haciendo todos los grandes y no tan grandes cantantes, porque el éxito, si es que llega, no lo hace por casualidad.
Hoy, tomando a Fabián como ejemplo quiero homenajear a todos esos jóvenes cantantes que sueñan con el éxito pero que sobretodo trabajan por conseguirlo.
De sus vídeos he elegido la tan famosa como dificil aria “.. Pour mon ame..” de La Fille du Regiment. La tecnología no juega a su favor, porque Fabian, a día de hoy, no dispone de técnicos de sonido ni de realizadores, pero el mero hecho de enfrentarse a un aria cómo está ya tiene su valor.
Además he elegido otro video, más personal que espero no le moleste que lo haya incluido aquí, porque detras de todo gran cantante y de los que aún no son tan grandes, hay personas anonimas que les ven sufrir ante esa nota que no acaba de salir, temblar ante una actuación y que mientras ellos ensayan cuidan que las “muñequitas lindas” no molesten a papá.
Con todo mi cariño, para Fabián y para todos los que trabajan por conseguir sus sueños.
Hay fechas que por derecho propio quedan grabadas en la memoria personal, por ejemplo, el día de la boda y por consecuencia el del divorcio, el día en que por fin acabas de pagar la hipoteca (que al paso que vamos coincidirá con la defunción), el nacimiento del primer hijo y el del segundo porque cuando llega el tercero tienes tantas cosas en qué pensar que a veces se te pasa, y así un sin fin de ejemplos. Hay otras fechas que las recuerdas en función de lo que ocurrió ese día, situarlas numéricamente ya es más complicado, por ejemplo, la final de Basilea o el día del recital de Luciano Pavarotti.
Hoy he dedicado un buen rato a pensar qué estaría yo haciendo el 8 de junio de 1989 a las 21.30 y cómo muchas veces sucede, en ocasiones es más fácil decir lo que una no estaba haciendo que lo que no hizo y probablemente hubiera deseado hacer.
Yo, lo confieso, no estuve en el recital de Pavarotti ni en el Teatro, ni en ninguna de las 500 sillas que para la ocasión se instalaron en la Rambla de Santa Mónica ante una pantalla gigante desde donde se podía seguir la actuación del Divo por excelencia. He de decir en mi descargo que por aquellas fechas mi vida estaba tan colmada por las satisfacciones que me reportaba de una parte la Generalitat de Catalunya a la que, muy a mi pesar, dedicaba una buena parte de mi tiempo y de otra la crianza de tres retoños de 7, 5 y 3 años, con sus correspondientes periquitos, hamsters, perro y otros animales, que francamente en mi vida quedaba poco espacio para la ópera y Pavarotti necesitaba mucho.
Ni tan siquiera lo vi por la tele, que dada la magnitud del evento se dignó a transmitirlo en directo por la 2, servidora se levantaba a las 6 de la mañana. Resumiendo que para que viera el recital de marras han tenido que pasar muchos años, y llegar internet.
Por supuesto el hecho de que yo no estuviera presente no restó brillantez al acto una brillantez que rebosó las entonces vetustas paredes del viejo teatro. “la guardia urbana cortó el tráfico rodado y el silencio fue posible. Un silencio extraño en el siempre tumultuoso paseo barcelonés, que fue respetado tanto por quienes habían acudido expresamente para ver y oír el recital como por los transeúntes ocasionales y los personajes clásicos de la zona….“La Vanguardia.
Un “bravissimo” Pavarotti reinó en el Liceu . Nunca se había visto tan lleno el Liceu, ni cuando estuvo llenísimo, en otras noches memorables…Fue la gran noche de Pavarotti y muchos se preguntaban qué estarían pensando, de semejante desbordamiento súbito de la afición lírica barcelonesa, dos grandes maestros como Joan Sutherland y Alfredo Kraus, que según palabras del propio Pavarotti son “dos monumentos de la ópera” y que están en Barcelona actuando “de temporada” (o la inmensa Jessye Normann, que estuvo triunfando el día antes en el vecino Palau de la Música Catalana sin tanto frenesí colectivo)…. “Si hubiera seguido viniendo regularmente, no hubiera sido lo mismo”, sentenciaba un experto a nuestro lado. “por este concierto ha cobrado trece millones - comentaba otro- y aun se ha hecho rogar muchísimo. suerte del patrocinio de tabacalera”. Luciano Pavarotti triunfó de veras, desde el mismo instante de su aparición en la escena. Extendió sus brazos y, con su enorme humanidad, casi parecía que tocada con la punta de los dedos los dos palcos de proscenio… Luego entre ovaciones, levantó su vuelo lírico, como un águila imperial, sobre una inmensidad de corazones. La “cátedra” seguía el aleteo de su vuelo y apenas si, tímidamente, apuntaba uno que con el Mozart de “Cosí fan tutte” no estuvo muy feliz. Ni con la “marta”…. El “Pourquoi me reveiller” de kKaus, es mucho más emotivo” se comentó ….”Qué quieres, yo prefiero a Plácido Domingo”. Y así sucesivamente.
Pavarotti tuvo esta virtud: la de excitar la atención, instruir el análisis y provocar la polémica. En otras palabras, se hizo dueño de la situación. … los hasta seis bises duraron más, entre aplausos, idas y venidas, que la tanda del programa. Su tercer bis lo cantó de cara a los espectadores del escenario los cuales, naturalmente, se le pusieron en pie como movidos por un resorte…. Gritos de aliento, ecuménicamente expresados en italiano. “bravissimo, bravissimo!” Albert Mallofré,. La Vanguardia. 9/6/1989.
La voz de oro enloqueció al público. ..Hay que reconocer que el principal atractivo de Pavarotti es ante todo este timbre viril, esa elasticidad de la materia vocal, esa calidez en la emisión; en segundo lugar viene, justo es reconocerlo, este saber cantar, esa habilidad en la elección de las intensidades, de los matices, del modo de decir el texto…. el recital se inició con una pieza poco frecuente en él: el aria “U’aura amorosa” del “Cosí fan tutte” de Mozart. Cantando muy a la italiana … El púgblico salió conla mirada excitada de las grandes ocasiones; ayer mismo aclamaba a Joan Sutherland y a alfredo Kraus, por un lado y a Jessye Norma por otro, enbreve lo hará con Agnes Baltsa y Placido Domingo. No puede negarse que habrá sido un mes de junio memorable el de 1989…… Roger Alier. La Vanguardia 9 de junio de 1989…
Y mientras tanto yo viendo Barrio Sésamo.
Para ilustrar este comentario he pensado que lo mejor era dejarse aconsejar por un experto…. De las canciones que cerraban el recital “oficial”, ha llamado la atención por su elegancia la titulada “Girometta” de Sibella (que fue esposo de la soprano catalana Graziella Pareto). Roger Alier.
Hoy al parecer es el día del barítono, porque buscando por ahí me topado con unas impagables grabaciones de Giuseppe Taddei (¡qué seria de la ópera sin Youtube!, pese a quien pese). Bueno, pues el proceso que sigo es el siguiente, encuentro el documento sonoro o audiovisual, busco datos biográficos y entre ellos sus actuaciones en el Liceu, si las ha habido, y mira tu por donde Giuseppe Taddei sí que ha actuado en el Liceu y no una sino varias veces (yo me lo perdí, cosas de la edad).
Giuseppe Taddei, nació en Génova el 26 de junio de 1916. Su debut tuvo lugar en Roma el año 1936 en el papel de Heraldo de Lohengrin (en italiano off course) En 1946 debuta en Vienna con Rigoletto teatro en el que seguirá actuando de forma regular hasta 1990 (si echan cuentas, veran lo que es longevidad operística) En 1948 debutó en Salzsburgo. El debut en la Scala llega también ese mismo año como Gerard de Andrea Chénier. Pero seria su gran Scarpia, poco después, el que lo consagraría como uno de los tenores más estimados en ese Teatro y en muchos más. su debut en el Liceu tiene lugar el 12 de noviembre de 1953 con este mismo papel.
“la voz de óptimo color baritonal y la dicción de giuseppe Taddei permitieron a este artista presentar un Scarpia eficacísimo, tanto en el frasear melodioso como enlos declamados de losmomentos de dramatismo…” La Vanguardia 13/11/1953.
En aquella Tosca tuvo como partenaires a Renata Tebaldi, que tuvo que repetir el Visi d’arte (¡Dios! qué tiempos aquellos, un bis de la Tebaldi, quíen lo viviera) y a Giancarlo Poggi, que también bisó “E lucevan le stelle”. Pero porqué se habrán perdido las buenas costumbres. Hoy no bisan ni los buenos días, bueno hay excepciones.
Uno de sus grandes papeles fue Falstaff, que grabó en 1950 y 1980.
Como hoy me siento esplendida, además de este vídeo de Taddei interpretando la famosa aria “non piú Andrai” de Le Nozze di Figaro, Tokio 1956, he repescado de mi fondo personal una pieza de museo (la calidad no es muy buena, pero bueno espero que me lo perdonareis) Giuseppe Taddei y Maria Callas en La Traviata, grabación realizada en Méjico el año 1951 y uno de mis dúos favoritos, El Pescador de Perlas, teniendo como pareja a Alfredo Kraus. Cómo diría aquel, ahí es ná.
Hoy, al pasar delante de la tienda del electricista de cabecera de mi casa. No se rían que a veces pienso en ponerle una cama en el altillo. Bueno pues cuando pasaba por allí pensando en qué les dejaría en la nevera a mis hijos, … nos has dejado la nevera vacía…. Mentira! (es que me largo un par de días). Del primer piso, donde vive el padre de mi electricista, salía la voz de, creo, Jaume Aragall, cantando el aria “Amor ti vieta” de la ópera Fedora de Humberto Giordano.
Es muy cortita y por eso he pensado que esta era una buena oportunidad de poner en practica aquello que siempre digo de los “ejercicios operísticos” y escucharla en voz de tres interpretes distintos. Salvando las distancias de la calidad de estas grabaciones y del estado vocal de cada uno de ellos a simple vista se ve, o mejor, se oye cómo cada uno lo afronta de forma muy distinta.
Bueno pues aquí tenéis a Jaume Aragall (1978), Nicolai Gedda (1988) y Plácido Domingo 1988, ésta última de su actuación en el Gran Teatre del Liceu junto a Renata Scotto, cómo dirían aquellos… “qúe noche la de aquel día” y eso que Plácido, aquel día, no estaba en las mejores condiciones, cómo notaréis enseguida. Pero Plácido siempre será Plácido, la próxima semana lo tenemos en Barcelona con una walkiria (carísima por cierto) que no me voy a perder.