Todas las comparaciones son odiosas, o no. Lo que si suelen ser necesarias y hasta útiles, en la ópera también. Siempre he dicho que la ópera es la suma de diversos elementos, el primero la partitura y su libreto correspondiente, una orquesta y por supuesto su director, la puesta en escena, y por último los cantantes.
De todos estos elementos la partitura, aunque algunos se empeñen en defender lo contrario, es inamovible, otra cosa es lo que hagan con ellas los orquestas o mejor dicho los directores. Comparar un Parsifal dirigido por Fürtwangler o Toscanini puede deparar grandes sorpresas como que por ejemplo el segundo sea mucho mas breve (dentro de lo “breve” que puede llegar a ser Wagner) a Toscanini los wagnerianos de pro, los que yo llamo los “Bayreuth boys”, le achacaron siempre que tocaba demasiado a la italiana, que tenía demasiada prisa.
En general en ópera las comparaciones se refieren a los cantantes y hoy he querido poneros como ejemplo de una de mis óperas favoritas la Manon de Massenet. El aria es “Adieu notre petite table” del segundo acto de esta ópera. Y para comparar las voces que he elegido para comparar son: Read the rest of this entry »
Hoy me he pasado tres pueblos, pero una empieza a mirar por ahí, se va animando y patapam 20, 20 versiones distintas de uno de los duos, a mi gusto más bellos jamás creados. “O soave Fanciulla” de la ópera La Bohéme de Puccini.
En la selección que encontrareis más abajo estan todos, absolutamente todos, desde Giuseppe Di stefano a Roberto Alagna; deTebaldi a Netrebko, pasando por Maria Caniglia y Victoria de los Ángeles. Hay versiones de 1941 y otras del 2007. Unas mejores otras peores. Históricas como la primera que cantaba Luciano Pavarotti en su debut en 1961 y la, para mí, más maravillosa, la que en 1974 grabaron Montserrat Caballé y Plácido Domingo. En esta versión no aparece el tan traído y llevado do final, personalmente lo prefiero así.
Y después los hay que preguntan, para qué sirve Internet. Gracias mil al montón de personas que POR NADA, o quizás mejor debiera decir POR MUCHO, por el mucho amor que sienten por el arte y la cultura, dedican parte de su tiempo a recopilar, elaborar y divulgar este fondo musical de un valor impagable (aunque los hay que ya empiezan a querer ponerle precio, pero eso es otro tema)
Sólo puedo añadir, siéntense y disfruten. No hace falta verlos todos, eso quizá es para los muy locos por la ópera cómo yo, pero en esta vida todo es empezar.
A veces parece como si los Teatros, o si se quiere su público, tuvieran una conciencia propia común a todos, que les hace actuar como si se tratase de una unica entidad capaz de abuchear al unísono pero también de amar.
A veces, entre el público y algunos cantantes se establece una relación que va más allá de la admiración o el respeto ante un trabajo bien hecho; hay cantantes a los que se les ama, y en el Liceu antes de Montserrat Caballé, el público amaba a Renata.
Renata Tebaldi cantó por primera vez en el Gran Teatre del Liceu en 1953 en el papel de Violeta (la Traviata) y en este teatro cantó su primera Madama Butterfly. Pero no es de estas actuaciones de las que voy a hablar, porque esta es la semana de Josep Carreras y en diciembre de 1956 entre el público que abarrotaba el teatro habia un chiquillo que con el tiempo, también se ganaría el aprecio, el respeto y el amor de ese público del que él era una pequeñisima parte. Read the rest of this entry »
Pregunta típica y tópica ¿pero no te cansas de escuchar siempre las mismas óperas?. Pues no porque la ópera es muchas cosas, una partitura, una puesta en escena, una orquesta, un director y distintos cantantes; y cada uno de ellos hacen que cada interpretación sea distinta.
Bueno pues hoy propongo un ejercicio práctico, sobre la archifamosisima ária “La mamma é morta” (si esa, la de la película filadelfia) de la ópera Andrea Chènier de Umberto Giordano, que esta temporada se ha representado en el Gran Teatre del Liceu. Y para este ejercicio contamos con tres monitoras de excepción. Dicho de otra manera, las tres grandes. Caballé Callas y Tebaldi, por riguroso orden alfabético. Y para que veais, en este caso mi favorita no es Caballé
En el caso de Caballé se trata de una grabación de diciembre de 1979 en directo en el Gran Teatre del Liceu, la voz masculina que escucharéis al principio es la de Joan Pons. La de Tebaldi es más antigua, concretamente de octubre de 1961 de una representación en Tokio y la de Callas, aún más antigua, de 1954 pero es la que suena mejor porque corresponde a una reedición reciente.
Más abajo también encontraréis el texto de esta aria, en italiano y su traducción al español, como siempre gentileza de Kareol.
¡Ah! un consejo no le deis a los tres a la vez, el efecto puede ser como poco chocante.