Dios! Pero que a gusto me he quedado – Adriana Lecouvrer

mayo 15, 2012 en Música

    Son las 0 horas 54 minutos, una hora menos en las islas Canaria, y así sin pestañear, acabo  de cepillarme un vaso de leche con dos magdalenas, tiembla báscula   y este momento que de fondo está sonando Maria Callas la verdad es que me importa un huevo la prima de riesgo y su pu madre, me la repampimfla la pensión que le quede a Rodrigo Rato o a Zapatero, bueno ese me toca más las narices pero es igual.

    Que los griegos dicen que van a salir del Euro; pues que se vayan de una vez coño.

    Que los reyes no celebran el aniversario de bodas, pues todo eso que se ahorran ellos y de paso yo porque en este pais no sé que pasa pero siempre pagamos los mismos, los pringaos.

    He pasado las ultimas horas en intma comunion con Cilea un señor que tuvo el acierto de escribir una ópera llamada Adriana lecouvrer, supongo que algun acierto más debió tener pero en su caso con uno basta. Porque mira que llega a ser bonita esta ópera cargada de momentos musicales de una exquisitez absoluta y encima hoy tocaba puesta en escena de esas que dices. Si señor!!!

    La de veces que recordado y añorado aquella puesta en escena de la Manon de Massenet pues la de hoy ha salido de la misma cabeza. La de hoy ha sido una opera de aquella para la niña, para la tía de la niña, para la madre de la tia, para el papa, para el primo y para la vecina del quinto; para el señor del colmado y para el que anda de lado. Una ópera para todos.

    Puede que a estas horas alguna de esas plumas afiladas que tanto abundan en la ópera esten preparando una prolija disertación acerca del color o del no color de la voz de Fritoli, de que Alagna ha estado mejor en el primer acto que al final que a Joan pons se le quiere múcho y que el director se le iba el viento por allí.

    Nada, nada, ni caso.

    Esta Adriana es para sentarse y gozar y eso es lo que he hecho.

    Un gustazo, sí señor:

     

    aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa