El triángulo Karcher

image-17Hay herramientas, utensilios en general, que resultan particularmente atractivos a los hombres. No me refiero al martillo neumático ni a la motosierra, elementos estos que quedan fuera de la capacidad física de muchos de ellos. Yo mas bien me refiero a cosas cómo la Karcher.

Estos días me he visto en la necesidad de visitar varias veces lugares como Leroy Merlin, donde cómo sucede en todos los establecimientos dedicades al bricolaje hay una sección dedicada a estos equipos de limpieza a presión.

Cuando con muchos sudores y mil cálculos al final una familia más o menos normal  llega a la conclusión de que aunque no lo parezca sí pueden comprarse la casita de sus sueños,  además de ampliar horizontes y multiplicar por 1000 el consumo de gasolin,  ante ellos se abre un nuevo horizonte, el del bricolaje. Porque la diferencia entre vivir o en una casa es, entre otras, que las herramientas que antes cabían en una caja que guardan en un estante del lavadero ahora ocupan por lo bajo una pared entera del garaje.

Aquellas secciones del AKI, Leroy Merlin o similares que antes nunca habían pisado, ahora son parada habitual,  en poco tiempo el nuevo propietario se convierte en un experto o casi,  en maderas tratadas, sistemas de riego, cortacesped, tijeras de podar, conexiones de manguera y un larguísimo eccetera en el que la Karcher ocupa un lugar de honor.

¿Pero para qué quieres eso?

¿Para qué? Pero cómo me preguntas eso?, mujer. Eso sirve para todo.

Y mientras la mujer se va con el carrito y los niños  a buscar tacos del 6, él se queda allí contemplando las insinuantes formas de K 7.80 MD Plus, porque puestos a comprarse una Karcher que sea Plus.

Poco importa que el comprar una casa suponga muchos, muchísimos gastos, esperados, inesperados, y a veces incluso sorprendentes, pero es igual tardará un mes, dos o un año, pero al final la Karcher llega y será una Karcher y no otra porque por algún motivo que escapa a mi comprensión con la Karcher pasa como con los coches

A que mola mi Seat León, dice el vecino orgulloso

Si muy majo, piensa el otro mientras en su interior una vocecilla va diciendo… Ja! pero yo tengo un BMW y eso sí que mola.

Pues lo mismo con la Karcher.

Esta da 600 litros/hora de caudal con una potencia de …. dice el vecino sacando la cabeza por encima del brezo que separa las viviendas.

Si es muy maja.… dice el otro procurando levantar la boquilla de  la máquina para que se vea que en la puntita pone con letra pequeña pero no por ello menos visible KARCHER.

Pronto entre mujer, marido y Karcher se forma un triangulo casi amoroso,  y cómo sucede en ests situaciones al principio todo es fuego y pasión.

Él y su karcher buscaran los rincones más ocultos para manifestar su amor.

¿Pero qué haces ahi arriba?.

Es que las tejas estaban un poco sucias. Por cierto te he limpiado el coche, que hay que ver como lo tenías,  y qué te parece si le doy una manita a las baldosas de la entrada.

Pero como suele suceder no hay amante ni Karcher que supere el plazo de garantía.

Joer esto no tira.

Y a los dos años la Karcher será un trasto más en el garaje.

¿porqué no le das un repaso al coche?

Si vale después me acercaré al túnel.

2 comentarios


  1. Esos son otros maridos. AL mio lo llevo al Leroy Merlin y me mira con cara de ¿y eso para que coño sirve? Si no tiene teclado ni va con java!! ¿Donde tiene el puerto USB??
    Creo que tengo más posibilidades de que programe al ordenador para hacer bricolaje a que lo haga el… o yo! 😉

¿tienes algo que decir?