Yo pongo, tú quitas. Yo quito, tú pones

Así lucía esta mañana la arteria principal de Alella,  pequeña población, ciudad dormitorio acomodada del Maresme, que en los últimos días se ha hecho famosa.

En Alella, desde hace meses, se produce el fenómeno, muy común en Catalunya, del “Yo pongo, tú quitas. Yo quito, tú pones” un vaivén político/ideológico que salvo contadas excepciones, normalmente venidas de fuera, se ha ido sucediendo sin demasiadas incomodidades. Salvo, las consabidas broncas internauticas y algun contraste de pareceres, como, el que yo misma protagonice hace meses con una señora que mientras arrastraba el carrito de la compra con la mano izquierda, con la derecha (sin cutter) iba arrancando lacitos que dejaba tirados en el suelo.  La diferencia de opiniones básicamente era esa, lo de tirarlos al suelo. Por eso me tomé la molestia de seguirla recogiendo todos los lacitos y al llegar al semáforo hacerle entrega  solemne de los mismos, al tiempo que le señalaba la papelera que tenía justo enfrente. La señora se lo tomó muy mal, hasta el punto de sacar los lacitos de dentro de la papelera (donde al final los puse yo) y tirarlos al suelo de nuevo. En fin, un mal dia lo tiene cualquiera.

Salvo esos pequeños incidentes la cosa/el lazo parecía que no iba a pasar a mayores. Tanto es así que yo misma el pasado miércoles 29 de agosto, empecé la mañana escribiendo un post titulado “Buenos y amarillos días” en el que abogaba por un cambio de estrategia respecto de los lazos, sacandolos del espacio público para implementarlos masivamente en la cara pública de los espacios privados, dejando sin argumentos (algunos parecen tener solo uno) a todos esos que con la excusa de los lazos, que tanto ofenden, se permiten no hablar de “lo que de verdad interesa a la gente” frase usada por todos sin excepción, obviando el pequeño detalle de “¿qué cñ  es lo que de verdad interesa de  a la gente?” . Es más, yo aun iría un poco más allà  y empezaria a preguntarme “¿quien coño es realmente la gente?”

Cuando escribí aquello yo no tenía previsto la performance que los chicos de ciudadanos tenían previsto montar en Alella al cabo de unas horas.

Desde entonces en el pueblo nos han nacido héroes como la señora que tras la incipiente coronilla de  Ribera seguía impertérrita atando lazos,  o nuestro Carnisser d’Alella , apostado en la baranda con el traje de faena,  defendiendo “sus lazos” y convirtiendose, sin símbolo del HT promovido por Cristina Fallarás #RiberaQuitameeste que llegó a Trending Topic, un pequeño detalle que ¡Vaya por Dios! a los medios  tradicionales se les pasó por alto.

Pero también, desde entonces, el ritmo del  “Yo pongo, tú quitas. Yo quito, tú pones”  se ha acelerado por ambas partes.

El bazar Chen está que no da a basto a reponer existencias de bolsas amarillas y banderas. El pueblo desde siempre muy visitado por aquello del vino (con denominación de origen) los restaurantes y el Garden ahora, además recibe visitas domingueras de grupos organizados sin autocar, de momento.

En fin que me ratifico en lo que  decía el pasado miércoles. Quizá va siendo hora de replantearse la forma de escenificar la protesta porque esto empieza a parecer al gato ese que encuentra un hilo de lana en el suelo y se pone a estirar y a estirar y a dar vueltas sobre sí mismo hasta que al final te ves obligado a coger una tijeras que siempre son mejores y más seguras que cutter. Un consejo, por el bien del gato,  las tijeras mejor usarlas a plena luz del día.

Mas info sobre gatos y lana en Cat & wool

#RiberaQuitameEste

Cristina Fallaras en Twitter

Carnisser d’Alella en Tiwtter