Lo que al final queda. Pasqual Maragall

A veces, cuando menos lo esperas, de repente una emoción se adueña de ti y sin poder evitarlo la garganta se hace pequeña y aprietas los dientes pero tus ojos ya estan llenos de làgrimas y te reprochas esa debilidad que ha frenado tu ir y venir de la cocina al comedor para quedarte allí quieta de pie con la mirada puesta ante una pantalla donde le ves a él, a aquel hombre que años atrás saltaba de alegria frente a la Font Màgica, el mismo que veia cumplido un sueño que era esfuerzo, esfuerzo de muchos.  Un hombre con defectos y virtudes pero con un lugar ganado en la historia.

Ahora ese hombre se ha hecho pequeño, com pequeño es ahora su mundo. Y sus ojos de chiquillo perpetuamente interrogante se han adueñado de su rostro y toda su vida pasa por seguir la mano con que ella, Diana, trata de enseñarle el camino hacia las respuestas.

Y verlo de repente en la pantalla con esa conocida mirada perdida, los labios balbuceantes y los hombros encogidos me han recordado otros labios, otros hombros y otras preguntas.

Y la garganta se me ha hecho pequeña y los ojos se me han llenado de lágrimas.

Ya veis, de todas las cosas tan importantes, imprevistas, inesperadas, trascendentes y también históricas que han sucededido esta última semana para mi lo que al final queda, es un hombre en el ocaso y una mano empeñada en seguir enseñándole la luz.

 

La foto es de La Vanguardia y yo la he editado

Hace horas que he publicado este post, lo he escrito antes de ver este video, a la mitad aproximadamente se ve a Pasqual Maragall dirigiendo con el corazon “El cant de la senyera” hay cosas contra las que incluso a la enfermedad le cuesta derrotar, cosas como el amor de pareja, la música y la tierra. Post editado a las 19:57