La boda – reloaded

Pues no, la verdad es que no lo tenía previsto, pero lo que son las cosas,  el destino  me ha hecho volver sobre los pasos que ya recorrí hace  seis años y esta semana he visitado dos afamadas firmas de trajes de novia. Puede que las “más” esas que por las que pasan todas las novias, las amigas de las novias, las madres de la novias y en casos extremos las futuras suegras de las novias.  Como es mi caso.

No sé muy bien como llegué a este papel de “madre de novia suplente”,  no tengo claro si yo me ofrecí o si la protagonista del evento se vio obligada a aceptarme, pero bueno ya estoy en el chat de las mujers de la  familia,  lo que marca un punto de inflexión en nuestra relación actual y futura, espero que para bien. Porque mi papel de “madre de novia suplente” es excepcional,  la titular de la plaza se encuentra  a algo así como  a 8.395,88 km de distancia, según Google.

Bueno, desde mi última visita a este tipo de establecimientos puedo decir que mi hija seguiria teniendo el mismo problema. O te casas de blanco, o te buscas una modista.

En Pronovias, que desde aquellas fechas han cambiado de ubicación,  siguen teniendo un especial  gusto por los encajes los encajes  acorazados.

Toqué un vestido, afortunadamente no era del gusto de “mi protagonista”,que facilmente podría ser considerado un arma de destrucción masiva, porque como te acercases a besar a la novia y ésta fuera de delantera prominente, acababas en el hospital.  En cualquier caso mi intención no era hablar de vestidos de novio porque este tema aun está “sub iudice” y no sería politicamente correcto que, yo, la suegra, hablase de ello. Pero de lo que sí puedo hablar es de  fotos. Esas fotografias hechas para vender, para soñar y para, desgraciadamente despertar, porque las mujeres del mundo real no son, no somos así.

Las mujeres reales nos sentamos, cosa que esa chica no puede hacer me pregunto si podrá respirar, y creo que si, vamos lo aseguraría, hasta diría que en su estado normal hasta está dotada de movimiento. Entonces? Entonces estamos con lo de siempre  cualqueir parecido con la realidad es pura coincidencia, no solo la mia sino la suya.

Veamos por ejemplo un precioso vestido de novia.

Precioso verdad, elegante sencillo, un vestido de esos que se notan hasta los pensamientos y que obligan llevar faja a la mayoria de mujeres (eh! que en los oscars todas van enfajadas).  Pero miremos con un poco más de atención y buscamos , lo que sería el punto medio de la proporcion aurea de la mujer que anda allí por el pubis. Trazando una linea imaginaria de la cabeza hasta ese punto y duplicando la medida hacia abajo, ya se ve que nos falta linea o nos sobra mujer. Claro ahi entran los taconazos que en este caso, en posición estatica muy bien pueden ser de 20 centímetros, pongamos que lleva unos tacones que miden lo mismo que su cara. Nos sigue sobrando mujer. Descontamos la cola del vestido (linea verde) rediez aun nos sobra.

Vale que en ocasiones este desfase encuentra explicación en la famosa tarima (la misma en la que se sube la pre-novia cuando se prueba un vestido que le viene tres tallas grande, pero no hace falta. basta con empezar por situar a la modelo ante un fondo amorfo o un croma si se pretende dar ambiente, un recurso facil y barato pero que en ocasiones se nota.

Una vez tenemos la foto solo hay que ajustarla a los gustos del cliente y a los sueños de la compradora. por ejemplo así

¿Qué ha sucedido? así de entrada parece como que una foto es de mayor tamaño que la otra, pero miradla bien.

 

los ojos, el escote y la mano están exactamente en la misma posición, no así el vestido que repentinamente ha crecido un trozo considerable que nos hace ver a la joven mucho más alta y esbelta de lo que en realidad es, hasta el punto de que si doblasemos la imagen el punto medio, descontados los tacones se nos iria hacia el muslo, la llamada propoción Barbie, y si no sabeis a qué me refiero coged la Barbie de vuestra sobrinita e intentad doblarla, a ver donde van a parar los pies.

Pues eso es lo que le ha ocurrido a la modelo. el  truco se nota en la linea divisoria que no he recortado precisamente para que se note.

Ahí está la trampa la mitad de la imagen esta distorsionada para crear una perspectiva falsa.  Estas “cositas” estos arreglillos son el pan nuestro de cada día, pero al igual que no hace mucho escuchaba a una señora, HOLA en mano decir que “hay que ver que guapa está la Preysler” omitiendo los multiples brochazos de photoshop, el que con tanto lifting, cejas y orejas van camino de encontrarse en la nuca, por no entrar en que se debe alimentar de una hoja de lechuga a la semana, lo cierto es que solo aceptamos la verdad que queremos ver. Y eso no es bueno. Porque las mujeres reales somos nosotras,  con nuestras sonrisas, lagrimas, arrugas granitos, pelos rebeldes y mollejas pertinaces. Pero somos nosotras y en ese nosotras también habria que incluir a la realidad de la verdadera chica de la fotografia que ni es tan alta ni tan perfecta.

 

 

 

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