Don Giovanni, el estreno

EL “BARTÍTONO DE NOMBRE INPRONUNCIALBE” Y SIMON ORFILA
Anoche estaba yo allí viendo andar arriba y abajo a toda esa pleyade de personajes que forman el núcleo de la ópera don Giovanni cuando, sin querer, entre cuarteto y cuarteto, en el impasse entre un aria preciosa y un prodigioso sexteto o septeto,   la cabeza se me fue a Shakespeare, que me dirás, ¿tienen mucho que ver Shakespeare y Mozart/Da ponte?
Pues yo creo que si  porque ambos (tomando el binomio Mozart/ Da ponte como un todo), no se conforman con tener un único cabeza de cartel.
Para tener un Hamlet inolvidable necesitas tener un protagonista a la altura, un Cumberbatch, por decir algo ,  pero si Ofelia falla o falla la reina o el fantasma del padre no se sabe el papel, ese conjunto que es la Obra teatral se va a tomar por saco.  Y eso  puedo pasar de mil maneras, como suelo decir en las visitas de escenario (cuando las hago) ….”la soprano puedo hacerlo de maravilla, pero si en medio del aria se le cae la peluca, o al tenor se le abre la cremallera  o cualquiera de las mil  pequeñas catastrofes que se pueden producir sobre el escenario, entonces poco importa la mezza voce o los nueve dos de pecho
TODOS LOS PROTAGONISTAS DE LAS DIFERENTES REPRESENTACIONES

 

Por eso creo que ambos Shakespeare y Mozart/da Ponte, tienen mucho en comun,
Para que Don Giovanni sea un éxito necesitas equilibrio.
No todos los personajes estan el mismo tiempo en escena, pero eso no hace su papel menos comprometido, valga como ejemplo las dos arias de Don Ottavio.
Los continuos cruces en forma de duos, trios, cuartetos, tan habituales en Mozart hacen que ese equilibrio sea imprescindible.
No, Mozart no es para primadona, pero curiosamente ante la dificultad tecnica,  han de serlo y eso vale para todos.
Algunos diran que ayer la orquesta tal, o que al principio doña Elvira cual o que Doña Anna no sé que.
Nada, fuera. Ni un segundo de atención, lo que cuenta es que este Don Giovanni es para verlo, para escucharlo y sobretodo para disfrutarlo.
Disfrutar del sensacional Leporello de Simon Orfila, que cuando nació a su madre le dijeron “señora ha tenido usted un Leporello” (dicho, claro está con acento menorquin)  Y eso, solo es el principio.
Si Doña Elvira en el primer acto podia haber estado mejor, diran,  en el segundo estuvo magnifica. Doña Anna acabó bordando su aria final,  sin olvidar a Massetto i Zerlina, ¡qué par de voces!.
 Y qué decir de Mariusz Kwiecien (con acento en la n) en adelante el ” barítono de nombre impronunciable”. Este ” barítono de nombre impronunciable” está tan imbuido  en el rol que, sin ánimo de ofender, no se conforma con interiorizar el personaje,  es que parece que lo sienta hasta en la entrepierna. (segun quien lea esto me tachan de la lista)
Eso si, a la pregunta ¿es don Giovanni una ópera para inciarse en esto?…. Mmmmm….  pues no, y la explicación es sencilla.
La múscia es maravillosa, el cast es muy,  muy bueno, la puesta en escena espectacular. Pero el primer acto dura 90 minutos y eso así, de buenas a primeras, puede ser muy duro.
Consejo para abuelas venerables fanáticas de la opera que quieren inocular el veneno en sus nietos. Pues, amigas, invitad a unos al primer acto y a los otros al segundo y alguno picará, la obra lo vale.
Dicho esto, Teresa, si no tienes entrada, ve y comprala YA!
Solo me quedó una cosa por hacer ayer, una pequeña cuenta pendiente, pero será otro día.
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La puesta en escena quizá a algunos les sonará de haberla visto en cine. pues que sepan que en este caso gana y mucho en directo.
El video lo he sacado de la página en Facebook del Liceu
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las fotografias son de  – Antonio Bofill Fotografia

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