Opera samfaina

 

… como lo que estamos haciendo aquí es tan difícil de explicar, me encantaria que todo el mundo tuviera muchos problemas para contarlo….

Tras  las palabras de Franc Aleu como cñ voy a explicar yo ahora qué es esto de Opera Samfaina.

¿Qué quién es Franc Aleu?.

Una buena forma de empezar.  Pues me temo que es un señor que dificilmente llegará nunca a millonario, porque es un artista multidisciplinar (así lo definen)  es decir que sirve igual para un roto que para un descosido, que tiene centrada su actividad en un mundo donde los millonetis no abunda, el teatro.

Aqui, los habituales del Liceu ya lo tenemos visto, no a él, pero si su trabajo en óperas como Le Grand Macabre, o El castell de Barbablava, ambas obras enmarcadas dentro de la, para algunos turbulenta etapa, Mataboschiana.

Franc Aleu es el firmante principal del nuevo espacio que ha empezado a funcionar, en pruebas, (se inaugura oficialmente en septiembre) en los bajos del Liceu, donde antes habia una cafeteria anodina y cara, que olía fatal y una libreria llamada a la ruina (no es ahora el momento de entrar en el socorrido debate de que la cultura no vende, de que no todo es dinero o de si tenian una oferta atractiva o no, personalmente creo que no) todo eso es el pasado y ahora allí abajo tenemos….. Tachan Tachan ….. Opera samfaina.

Opera samfaina nace de la mano de “els germans Roca” (me veo incapaz de escribirlo en castellano), Joan Gracia (alias la pata del Tricicle a la que aparentemente le gusta más la buena mesa) y  el ya mencionado  Franc Aleu que  aquí juega el papel de padre de esta exhuberancia creativa que  desde luego es imposible que deje indiferente.

Para materializar todo eso se necesita, no me cabe ninguna duda, un montón, un montón enorme de gente, no solo los habituales, fontaneros, electricistas, carpinteros, albañiles y demás personal propio en  las semanas previas a una inauguración, ya sea cocina, consulta de dentista, o congreso de telefonia.  En este caso se ha necesitado mucha más gente porque “esto” está más cerca de la tetralogia wagneriana que de un restaurante y ahí es donde se lia.

Porque este maridaje entre ópera y … aun no tengo muy claro el què.  Va a levantar ampollas en los vecinos de arriba, no tanto en los refinados inquilinos del Circulo del Liceo, que por aquello del snobismo y la properidad tragan con casi todo,  cómo  por los próceres del saber operístico, defensores a ultranza de los valores que, siempre según su muy personal punto de vista, constituyen el alma y la esencia del Liceu, su Liceu, su santa sanctorum particular del que su butaca es la máxima expresión, su santo grial.   Los  que a día de hoy  siguen sin digerir que la Pantoja pisase el mismo suelo que un dia acogiera a Tebaldi, Caballé, Gigli etc. y que  año tras año siguen rasgándose las vestiduras cuando una pleyade de señoras entradas en años y kilos, que por las tardes no se pierden a Jorge Javier,  ocupan “sus” butacas para llorar de emoción recordando los besos dados y los achuchones por recibir de boca de su ídolo, Raphel, el divo más divo que ha pisado el Liceu en muchos años y tengo motivos para afirmarlo.

Uno de sus principales quejas es que actualmente en el Liceu lo único que importa es el dinero, “fer caixa”. Pues mira tú por donde, tienen  razón, la gran preocupación en el teatro es el dinero, el que no había y que a punto ha estado de enviar su adorado Liceu a tomar por saco. A todos ellos, la samfaina se les va a atragantar y de qué manera.  Tanto, que dudo mucho sean capaces de poner los pies dentro.

Soltada esta arenga, que la verdad tenía yo ganas de largarla.  Son muchos años de teatro  por dentro y por fuera.  Llega el momento de hablar de mi primera impresión, digo primera porque casi con toda seguridad volveré, o no,  porque en esta visita me quedé a medias de  casi todo.

La mise en scène: así a bote pronto y en primera ojeada : difícil. Para qué nos vamos a engañar. Una entra allí y duda si ha vuelto a la niñez y está antes los dioramas del Tibidabo, a lo bestia, o en las atracciones Apolo de cuando llevaba calcetines cortos, ahora también los uso pero de otro rollo. La última, “sección”, la que yo llamaría “fallera” esa por mi se la podrían haber ahorrado. Nunca he sido de fallas y  esa parte le tiene un aire valenciano impresionante, con ninot indultat incluido.

En general  la puesta en escena sufre , desde mi óptica (señora con los veinte ligeramente pasados)  de  un exceso  de imagenes, cosas y elementos que  precisa de no una sino varias visitas y ahí está un poco  el tema. El barroquismo al final cansa y por eso no sé yo cuanta cuerda puede tener un local así para el público residente, aunque sospecho que su target no soy yo, ni tan siquiera los de aquí.  Los chicos que atienden, todos muy amables, a pesar de la falta de rodaje, lo hablan casi todo,  algunos tienen, eso sí, problemas con el catalan, pero no seré yo quien haga una guerra de esto. Otros vendrán que la harán.

En cualquier caso es muy importante tener claro que es lo que no hay que esperar: No hay que esperar encontrar mesas con manteles ni recogemigas. Tampoco es un local de tapas al uso ( de contar palillos). Tampoco puedes esperar “entaular-te” por lo antedicho. Si quieres tener una conversación distendida,  quizá tampoco es este el lugar. ¿Ligar? bueno eso no depende tanto del local como de tus atributos. Ahora si quieres dejar epaté a un cliente japonés no lo dudes  este es el sitioy cuando le digas que  de alguna manera este es “el restaurante de la ópera” entonces prepara las sales que se te desmaya y si en lugar de japonés es alemán, ya directamente se muere.

Pero  en principio la razón de ser del local aunque, una vez dentro, cueste creerlo es la comida.

Comí tres de lo que ellos llaman “tapas solidarias” no sé muy bien porqué. Creo que Carme lo explicó pero me perdí, efectos secundarios de tener los niños 10 días en casa. Un mini bollo de panceta , unos chipirones con huevo frito y un huevo “kinder” con trufa y setas, todo con nombres y apellidos que obviamente ya no recuerdo.

Ya me lo han chivado el mini bocadillo es de Ticket (made in Ferran Adrià), los chipirones del Pinocho de la Boqueria y el huevo  de  Carles Abellán.  y lo de solidarias es porque lo son, la recaudación obtenida con estos productos, supongo que descontando el IVA que Montoro no perdona, va a parar al casal d’infants del raval. (gràcies Teresa pels aclariments)

E S P E C T A C U L A R.

Resumiendo:

  1. mucho me temo que si el día que dije aquello de que Wagner podía haber dicho lo mismo  pero  en una hora menos, por poco no me crucifican. Hoy ya directamente me excomulgan. Hoy quizá no porque estoy en casa, pero cuando baje de nuevo al “gran coliseo de la Rambla“, fijo que si.
  2. La propuesta puede gustar o no. En el primer caso dichoso seas, en el segundo, con no ir acabas.
  3. La comida excelente, esperemos que mantengan el nivel
  4. Espero que al menos la “fogarada” de la novedad les de para recuperar la inversión que seguro es altísima
  5. Para un sector del  público del Liceu, es una opción cuando menos original para tomar algo antes o después de la función, pero ojo que  todos no caben
  6. Restaurantes elegantes y aburridos los hay a miles.
  7. Y además no habíamos quedado que los catalanes somos seny i rauxa, pues ahí la tienes,  la rauxa en el semisotano i el seny… bueno ese ya es más difícil de encontrar

Problemas/defectos.  Aunque digan que son tapas, no es verdad son más bien platillos, lo que significa que precisas de un punto de apoyo, llámese mesa, barra o espalda del vecino para apoyarte y ahí es donde así ,a simple vista, la cosa no acaba de cuadrarme, creo que faltan apoyos y por supuesto taburetes, porque mesas no hay. Hay unas barras circulares, destinadas a las degustaciones, con maestro de ceremonias incluido que creo probaremos en una nueva visita.  El ruido,  pero en eso soy un poco torracollons (tocaguevos). Dentro de la puesta en escena hay una cosa que dices: “no titi, no. esto no puede ser”.  Te gastas una morterada en todo el festival y no piensas en poner un cubo “adhoc”  para las compresas. Prueba evidente de que ESTO lo ha pensado un hombre.   Si la señora que me precedió,  tipo fan Raphael, dejó el papel colgando y la tapa abierta., pero se le perdona estaba muy emocionada.

20160826_212436

20160826_212528

 

 

Y dicho todo esto, acabo con una queja, UNA GRAN QUEJA, no puede ser que NO TENGAN COCACOLA!!!!!!!

Estoy hasta las narices de que cuando nos invitan a algo en el teatro, el objeto del brindis sea siempre la “cupetadecava” y me tenga que traer la cocacola de casa o del paki de al lado, como para que ahora me vengan los “germans roca” y me planten en todos los morros una “cola”  creo que Mondariz, que lo siento en el alma, por su creador, pero sabe igual a la cola del DIA que un dia me sirvió mi cuñada.

Eso sí puede que al final me haga renunciar a una segunda visita. Ja en parlarem

20160826_213128

20160826_213116

 

Más sobre Franc Aleu 

Franc Aleu en Vimeo

Otros trabajos de Franc Aleu