Mi querida peluquera

Los hay que piensan que las mujeres, en momentos críticos, encontramos una cierta paz espiritual en la peluquería.

Permitanme discrepar.

Tal vez eso sea cierto cuando hablamos, por ejemplo, de mi antigua vecina, la señora Pepita, que era de ese tipo de mujeres,en vías de extinción ella lamentablemente ya se extinguió, que nunca se lavan el cabello en casa y cada semana, nieve, llueva,  truene o pierda el Barça van a la peluquería a  hacerse aquello que se conoce/conocía como lavar y marcar.

Me consta que la señora Pepita, por fotografías que me ha mostrado, lleva el mismo peinado desde hace lo menos cincuenta años; además no se tiñe con lo que disminuye notablemente el riesgo. Porque la peluquería, al menos como yo la siento, es un deporte de alto riesgo. Tanto da si se trata de un establecimiento de renombre o de barrio, si te cobran un ojo de la cara o van a precio fijo, o que el peluquero sea hombre o mujer.

Cuando no te conocen, porque … Mujer si no saben tus gustos cómo  esperas que acierten… Pero es que cuando te cogen confianza, entonces directamente hacen lo que les da la gana. Tú le dices y no solo le dices, sino que le enseñas el mechón de …cuatro pelos, justito cuatro pelos … que quieres que se convierta en tu flequillito,  lo mismo da, ahora el flequillo nacerá en la coronilla.  En cierta ocasión probé lo de ir con la foto en la mano … lo quiero así... Pero mujer, no ves que tú tienes el cabello más recio, o más débil, o más rizado, o más liso o más lo que sea.

Mientras puedes llevar melena la cosa resulta más o menos llevadera …Recto… Te quedaría mejor un poco escalado… No, Recto…Si pero y las puntitas?….Recto, lo quiero aburrido y recto… Allá tú.

Lamentablemente llega un momento en el proceso evolutivo de la mujer que se hace necesario un cambio, y es entonces cuando entras en el complejo mundo del escalado. Si eres previsora, cuando consigues que el escalado esté como tú quieres que esté, que nunca es el mismo día que sales de la pelu sino tres o cuatro semanas después, coges y te haces una docena de fotografías y la próxima vez te presentas en la pelu book en mano… Así …  le dices dando a tu voz un tono de resolución de lo más convincente. Pues no, así no te quedará, porque la primera regla de la peluquería es que nunca sales como tú quieres, sino como le da la gana a el/ella. Y como se te ocurra quejarte lo llevas claro, porque aunque el cabello esté visiblemente más corto de lo que tu decías, y el tinte no se parezca en nada al original, el peluquero se lo hará venir para hacerte creer que no, que es tu pelo que se encoge, o que reacciona a la humedad ambiente, o que al cortar las puntas se produce un curioso fenómeno de ósmosis inversa, lo que sea con tal de no reconocer la verdad, que estás de pena.

Despues de años  de duro entrenamiento, puedo decir que por fin consegui tener mi peluquera, o mejor dicho MI PELUQUERA, una mujer cabal  poco creativa que no tiene ningun problema en invertir parte de su vida pescando y cuando digo pescando es pescando mis mechas  para que no se produzca aquello que yo y media españa llamamos el efecto PP que nada tiene que ver con la política o quizá si lo digo por el alto porcentaje “rubia de pote” que se da en citado partido. Ya dijo un sabio las mujeres no se hacen mayores se hacen rubias y eso es por las jodidas canas. Pues servidora despues de años de prueba error ha conseguido un equilibrio aceptable entre las mechas naturales, también llamadas y canas y las otras que tienen como único fin conseguir minimizar el efecto abuela.

Pues cuando lo había conseguido y podia borrar de mi agenda un item particularmente enervante, va Roser y se me pone enferme. Que lo siento por ella pobre, que es autonoma y estar enfermo cuando eres autonomo duele más mucho más y ya me teneis interesnadome por su salud y peregrinando  a otra peluqueria, la primera vez fue bien, pero la segunda  ya vi los primeros sintomas Esperanza Aguirre. HORROR!!!!.

Afortunadamente todo se ha resuelto ydespués de tres meses Roser ha vuelto al trabajo, demostrando una vez más que las curaciones milagroas existen especialmente entre los autonomos y allí està ella bregando con hacienda, con el IBI y con su espalda. Ahora va al gimnasio y esta mejor que nunca. Y que dure, que ya sabes que yo te quiero y mis mechas más.

Me alegro mucho, mushicimo de que todo se haya resuelto un beso.

2 Comments

  1. No tengo perdón!!!!!!!
    Éste me lo había saltado y es autentico como la vida misma! He ido 26 años a la misma pelu y, efectivamente, al final hacían lo que querían…. incluso mechas rubias y naranjas mezcladas!! La locura..
    Ahora tiemblo cada vez que me toca ir (a otra) y eso que lo llevo muy corto y ya no me arriesgo con las ideas de los “estilistas creativos”, que tienen mucho peligro…….

  2. Lo has "clavado" , me pasa lo mismo con los peluqueros/as. Ya empezaba a pensar que era cosa mia pero veo que no.

¿tienes algo que decir?