Il prigionero y suor Angelica

– Riiing! Riiing! Riiing! (esto del ring es un decir en realidad aquí tendría que sonar el tono marimba de Iphone:

– Hola guapa dime (obviamente la persona que llama la tengo en la lista de contactos y de ahí  que responda así), (bueno sigo)

– Hola,  guapa (lo de guapa también es un decir)  esta tarde te he estado llamando

– Si ya lo he visto, es que estaba en el teatro (por Liceu) era el ensayo de Il prigionera y Suor Angelica

– ¡Ah! ¿Si? nosotros vamos no sé que dia de la próxima semana. Y ¿que tal está?  Huy antes de que me olvide, a que hora empieza, lo pregunto porque como son dos operas….

– Pues a ver un momento que calculo.

– ¿Calculas?

– Si bueno despues te lo explico. Yo creo que con que llegueis sobre la nueve ya va bien.

– ¿Las nueve?

La explicación:

No sé si buscando el equilibrio temporal en el conjunto de la historia de ópera,  o para compensar las extensas obras wagnerianas, de tanto en tanto aparecen operas  breves. Puede que unas de las operas breves más famosas sean las que componen lo se conoce como Il trittico de Puccini, a saber: Il tabarro, gianni Schichi  y suor Angelica.  Se suelen representar emparejadas. Hoy en el Liceu ha tenido lugar en el ensayo general de un emparejamiento, desigual el formado Suor Angélica y Il Prigionero.  Pero no en este orden sino en el inverso, detalle éste muy importante.   Luigi Dallapiccola  era un compositor que practica un deporte de alto riesgo llamado dodecafonismo.

Tengo un amigo, que a su vez tiene un amigo, que asegura conocer a una señora que en una ocasión  coincidió con un caballero de nombre y filiacion desconocida que lloraba de emoción con el dodecafonismo. Yo no. Tanto es así que de haber tenido tiempo para leer  algo sobre esta opera,  que desconocía totalmente, juro que despues de recoger las entradas me habría ido a tomar un café con mi amiga (…) con la que hace mucho no tenía oportunidad de un ratito de charla:

Pero como no me había informado  me he cepillado enterita la ópera que afortunadamente es cortita  unos  45 minutos más o menos. Pero qué largos se pueden hacer esos cuarenta y cinco, a mi izquierda una señora estaba chateando y mira que me cabrea lo de la pantallita; pues cómo sería la ópera que no le he dicho nada pobre mujer  ella chateaba con alguna amiga y yo hacia ejercicios con mi maltrecha mano izquierda.

La puesta en escena, la misma para ambas operas se basa en una enorme estructura con muchas piezas, que a pesar de estar bien ensambladas, de eso no tengo la menor duda, los maquinistas del teatro trabajan bien,   pero claro tanta pieza dando vueltas pues pasa lo que pasa que hace ruido, y mientras estas en lo dodecafonico vale, pero cuando empieza Puccini, hay algun momento en que molesta.  Estéticamente habia algun momento bastante atractivo (me refiero a ambas pero particularmente a Suor Angelica). En la puesta en escena hay una cosa que yo directamente sacaría y es unas luces que aparecen al final que francamente molestan y que para los dos minutillos que estan en escena, pues la verdad se las podrian haber ahorrado.

Unknown

 

Los cantantes : el prisionero es Ievgueni Nikitin,  y su madre,  Jeanne MIcrèle Charbonnet, muy centrada en el repertorio aleman  y ontemporaneo, quizá por eso al principio he llegado a dudar si la opera la cantaban en italiano o en otra cosa,  no la entendía.  Depues ya me he acostumbrado. Nikitin también  se dedica al repertorio alemán y ha cantado en Bayreuth donde al parecer tuvo algun problemilla con  un tema ajeno a la opera y que pasaré por alto.

Yo con esto del Trittico, y que me perdonen los sabios,  (si no me perdonan  tampoco me importa mucho)  siempre tengo la misma sensación, erróneamente seguramente pero sensación al fin y al cabo.  No puedo evitarimaginar al señor Puccini mirando sus borradores  entre los que destacan algunas arias arias absolutamente maravillosas pero que el hombre no acaba de saber donde cñ meter. Y entonces va Puccini y se dice aquello de “a grandes males, grandes remedios” que aplilcado a este caso sonaría un poco diferente “a grandes arias, operas pequeñas” y entonces fue cuando se montó Gianhi Schichi y su mundialmente conocido “O mio babino caro” y  Suora Angelica y su “Senza mamma”

Resumiendo:

Que lo mejor de Suor Angélica sigue siendo su aria principal que  me la pueden dejar perfectamente para recitales de grandes sopranos y por lo que hace a Il Priggionero,  pues que  siento mucho, muchisimo que esta no fuera la primera ópera de mi vida, porque me habría ahorrado un montón de dinero a lo largo de mi vida. Porque si de algo estoy segura es de que esa ópera no crea afición

Ah! y una  cosita más. Pregunto yo:  si se subtitula el italiano, el alemán, el ruso porqué no se subtitula el latín solo veo dos expilcaciones, nadie en el departamento correspondiente tiene ni idea de las declinaciones, o se da por supuesto que los catalanes somos tan cultos que  hasta el contestador del telefono lo tenemos puesto en latín.

 

Más información sobre

El dodecafonismo

Luigi Dallapiccola

 

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