Die Walküre – la anti-crónica

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Por favor, los wagnerianos recalcitrantes mejor absteneos. Así que  mis queridos: Jordi, Jaume, Ferran, Carles,  Esteve, Ramon,  el otro Jordi y esos que ya sabéis quienes sois, por favor id a leer otra cosa, no sé id a leer el blog de Joaquim por ejemplo que él sí se lo toma en serio.

Ayer le estuve dando la paliza a todo el mundo tarareando  al  estilo tutututu tututurututu turuturutututuruturutu

¿Como nadie lo reconoce? Por dios! se os ha de explicar todo.

no! no es  una apocalyse now remasterizada.

Ayer tocaba La walkiria, y la verdad le tenia ganas.  En el sentido real y el metafórico porque para la Walkiria hay que tener ganas y eso lo dice una que va camino de ser capaz de hacer karaoke con Parsifal  y Lohengrin por no mencionar  Tristan Isolda.

Vamos que me gusta Wagner…. bueno, me gusta la música de Wagner.  Porque lo que es Wagner “el hombre” ( caray ha sonado a colonia)  ese cada día me cae peor,  es como si cuanto más me gusta su música menos me gusta él.

A parte de no pagar una puñetera deuda, ponerle cuernos a todo hijo de vecino con señora presentable que se le acercase, Herr Wagner fue un gran músico  que revolucionó el lenguaje musical,  cambiando la manera de entender la opera  haciendo de la voz un instrumento más, uno muy difícil y al que él parecía encontrar cierto gusto en maltratar, porque anda que no sufren los cantantes wagnerianos.

Cualquiera que empiece a interesarse por Wagner enseguida se da de bruces con el concepto Leitmotiv  es como si Wagner otorgase un lenguaje especifico no solo a cada uno de los personajes sino también a las situaciones, los sentimientos, hasa a los objetos.

Wagner   crea  un lenguaje, una forma de hablar, un sonido especial para casi todo y con esas piezas individuales melodías compone  lo que sin duda son obras maestras. Esa forma de  trabajar la música  es lo que hace que Wagner sea reconocido como  un genio por casi todo el mundo  salvo los que se duermen en el primer acto.

Y el primero en reconocer que Wagner es un genio es el propio Wagner, quien sabedor de su propia genialidad , haciendo un alarde de generosidad nos permite adorarle a través de su música. Esa es, la conclusión a la que he llegado después de muchas horas escuchando sus inacabables óperas. El  único motivo para que las opera de Wagner sean tan largas   es para que  podamos estar clavados en el asiento con el culo chaparrao, la rodilla agarrotada y las cervicales destrozadas durante mucho más tiempo gozando  de paso el placer de adorar al genio.

Bromas a parte,  invertir 90 minutos de mi vida en el segundo acto de La Walkiria se me hace enormemente pesado e insisto una vez mas en que me apasiona su música, pero jolín   es que no tenia una abuela, tía o cuñada que le dijera aquello de que lo bueno si breve dos veces bueno?. Tampoco pido tanto pero es que   lo mismo lo podía haber dicho  en 45 minutos, pero no él allí erre que erre.  Y yo, pues nada, pobre víctima wagneriana allí me tenéis sentada con el culo chaparrao y escuchando de fondo  el sordo lamento de mi rodilla.

Que cómo fue la Walkiria de ayer?

Vocalmente muy bien,   pero no estaría de más, querida Estrella; es decir yo, mirarte  el programa antes de ir, porque hasta anoche no me enteré que  tenía el mal llamado segundo reparto que en realidad sonaba como un primero, aunque  Frank van Haken al principio me hizo sufrir, se notaba que el hombre necesitaba hacer un cof! Cof! pero claro Wagner no deja margen ni para eso. Vamos que no noté a faltar a Klaus Florian Vogt, que es el que yo pensaba que escucharía. Cosas de ir siempre con prisas, y tener muchas cosas en la cabeza, no sólo ópera

 

REspecto a la puesta en escena. pues viniendo como veníamos de la mastodóntica producción de la ciudad invisible de Kitej, esta walkiria era un poco low-cost. Porque lamento decirle a la señora del vestido rojo, la misma a la que le sonó el teléfono nada más empezar que aquellos  “muros” del tercer acto  son los llamados telones acústicos que cierran el area escenica del teatro, vamos que son de la casa, que les dieron una manita de pintura y listos.  Es decir que con unos cuantos maniquies en plan cadaver apañado, un jeep destartalado un par de sofás y poca cosa más  ya teníamos la walkiria. Y fuego claro, fuego en el primer acto, en el segundo y por supuesto en el tercero. Yo creo que en el ramo de los directores de escena hay mucho pirómano suelto.

Lo peor? A parte del telefono de la señora del teléfono?  Pues sin duda alguna el vestuario de las walkirias.

Pero, por favor, ¿qué le han hecho esas pobres chicas al director de escena? si hombre ya sé que gritaban mucho, pero es que eso es lo que hacen las walkirias y en ningún caso eso puede justificar semejante vestido a mi me recordaba a mi tia María la mujer más poco agraciada  y menos refinada en el vestir que he conocido en toda mi vida y conste que le perdí la pista allá por los 15 años.

A parte de esas “cosillas” yo sigo con mis eternos problemas de coherencia argumental en las operas, también en las de Wagner, pero eso es un problema personal. Pero mira es que con los años cada vez se me hace más dificil  aceptar de buen grado  cosas como un Dios que tiene que pagar la hipoteca de su wallhala a un gigante, que va sembrando bastardos por el mundo… bueno eso no es exclusivo de Dioses, así que lo borró. Pero jolín es que cuando por enesima vez Brunilda dice aquello de…

 

Protege a la durmiente
con disuasorios temores,
para que sólo un héroe,
libre y sin miedo

y como solución propone:

Auf dein Gebot
entbrenne ein Feuer;
den Felsen umglühe
lodernde Glut;
es leck’ ihre Zung’,
es freße ihr Zahn
den Zagen,
der frech sich wagte,
dem freislichen Felsen zu nahn!

¡Huy! perdón, quería decir que como solución propone:

¡Manda que arda un fuego!
Que rodee la roca
ardiente llamarada.
Que lama su lengua
y muerdan sus dientes
al cobarde que,
insolente,
se atreva a acercarse
al amedrentador peñasco.

 

A mi que soy un poco así como  simple lo primero que me viene a la cabeza es un bombero con extintor.

Bueno , creo que ya he dicho todas las tonterías que tenia previstas respecto de esta Walkiria vocalmente muy recomendable, lo otro, bueno, podía ser peor.  Sé que algunos de mis amigos me excomulgaran por confesar así públicamente que el segundo acto de Walkiria me parece exageradamente largo, pero alguien lo tenía que decir.

Un beso y buenas noches.

 

Mas información sobre:

La Walkiria del Liceu

 El blog de Joaquim – In fernem Land