Zürich, otra vez

Por si acaso entre los presentes hay algun inspector de hacienda, que sepa que la frecuencia de mis viajes a Suiza, país que hasta hace relativamente jamás había pisado, no se debe a fuga de capitales de ningún tipo, salvo lo necesario para sobrevivir  en ese país, objetivo nada fàcil por cierto. No tengo y dudo que algún dia llegue a tener una cuenta en Suiza, y no formo parte del club de fans del señor Barcenas, lo mio es por aquello de la familia que aumenta.

Desde febrero que no me daba una vuelta por el pais alpino y lo que me he encontrado así en la frente ha sido un calor de tres pares de pelota. XD que sofocón.  Hasta he hecho lo que pensaba nunca haría, me he bañado en el lago. Lo único fresco que he encontrado por ahí salvo los Movenpick “Loado sea el que inventó esta marca de helados” digna de figurar entre las siete maravillas del mundo, especialmente cuando hace calor.Zurich fest 2013

Esta vez hemos; porque no he ido sola, hemos ido en coche: Muy bien, un viaje muy agradable hasta qu llegas a Berna. Desde la capital política Suiza, hasta la capital economica Zürich es como una versión alargada de la B30 que circula por el vallés un lunes en hora punta con más camiones aun y encima con obras. Que los suizos no son perfectos y cuando hacen obras las hacen igual de mal o yo diría que peor; al menos peor señalizadas que nosotros.

Nuestra llegada a Zurich fue bastante accidentada principalmente porque estos días se celebra la Zürich Fest una fiesta tan grande que no la celebran cada año. A los suizos, tan metódicos ellos, le cuasta digerir los cambios hasta los cambios de sentido en las calles y claro una fiesta como la que se han montado durante este fin de semana significa muchas calles cortadas o con cambios de sentidos. Lo que volvió loco al GPS y cuando quisimos darnos cuenta allí estabamos nosotros enmedio de Banhof strasse, (la calle más de lo de lo más de Zürich) sin nadie circulando salvo alguna furgoneta de la feria y nosotros con nuestro  coche made in spain  y para rematar no sabiendo por donde salir del atolladero nos metimos en pleno mogollón de la fiesta, nadie nos pitó ni nos abroncó ni nos multaron, y eso que me consta que nos vieron más de un guardia, para mi que su cerebro no podía procesar que alguién se hubiera atrevido a contravenir todas las señales en numero de miles que indicaban por donde no se podía ir.  Pero tranquilos los suizos tienen respuesta para todo y en casos como esto la respuesta es siempre. “Seguro que no son suizos”.

La Zurich Fest és como un Salou Fest a lo bestia pero concentrado en tan solo tres días y dos noches, mucho alcohol, mucho chumba chumba y algún toque diferencial como por ejemplo una desmesurada pasión por la cosa aerea,  perdí la cuenta de cuantas veces sobrevolaron nuestra casa (la de mi hija) una escuadrilla de acrobacias de esas que cuando las ves una vez dices.

Mira, mira!! lo que hacen… Qué guapo!!!

pero cuando los oyes más que ves durante horas y horas, al final muy en tu interior esperas que paren, como esperas que pare el chumba chumba o las ambulancias que supongo muy ocupadas recogiendo comas etílicos. Por favor cómo beben. Habìan más cosas, exhibiciones de paracaídas  de esquiadores acuáticos al estilo esther williams, norias atracciones, y fuegos artificiales.

Y ahí es donde puedo decir que hay cosas que sí se compran con dinero. Aquí os dejo una muestra de poco más de un minutos.

VALE EL VIDEO QUE SE ME HA PUESTO REBELDE. BUENO YA LO SUBIRÉ EN OTRO MOMENTO CON PERMISO DE SWISSCOM QUE ESTA ES OTRA QUE NADA QUE LOS SUIZOS NO SON PERFECTOS.

Ahora la multiplicais hasta los 25 que duraros los fuegos del sábado (el viernes también hubo) y  así podréis calcular como están las arcas del ayuntamiento de Zürich.

 

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Resumiendo una fiesta como todas mucho alcochol, mucho ruido, y mucha suciedad y ahi es donde cayeron por tierra un par de mitos respecto de los suizos; porque esa fiesta dura tres días que si fuera como en cualquier población costera de nuestro país donde dicho sea de paso no son pocos los suizos que vienen de fiestorro y donde el jolgorio es diario, resulta casi milagroso que se pueda andar por la calle sin pisar latas y botellas a cada paso, que las hay si, pero es que los suizos no se molestan en recoger nada, absolutamente nada hasta el día que acaba la fiesta y segundo , a pesar de haber cientos de retretes portatiles, las colas eran tan enormes que era normal encontrarse gente meando por todas las calles colindantes y no tan colindantes; los vi meando en fachadas, en plantas en mitad de la calle, en la puerta de un coche y uno casi lo hace sobre mi cabeza. Asi que todos los pueblos también los más civilizados, con un poco de alcohol, son igual de guarros y escandalosos.

Pero eso sí una cosa muy suiza, esta por ejemplo.

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En los accesos a la “zona cero” unos amables policias repartian unas tarjetas ientificativas “a rellenar por los papás” para que estos las colgasen del cuello de sus criaturas y así facilitar la tarea de unir familiar perdidas entre la muchedumbre una buena idea. Que también cuesta dinero pero no tanto.

¿tienes algo que decir?