Villa Oniria Hotel – Granada

P1020215

 

Por culpa del cambio de fechas  debido a aquella la huelga que al final no fue, cambiamos de hotel, principalmente por el tema del aparcamiento, en el primero  a pesar de anunciarse como hotel con aparcamiento no era así, si llegabas pronto puede que tuvieras sitio o no y tampoco te lo guardaban de un día para el otro, la opción era dejar el coche en un aparcamiento publico con lo que me hubiera costado la torta un pan, así que ante la duda decidí volver a l’ancient estil y reservar via teléfono, hablando personalmente con un señor muy amable al que casi hice jurar sobre el manto de la dolorosa que sí, que cuando llegase con el coche, fuera la hora que fuera, tendría aparcamiento y lo volvería a tener al día siguiente y al otro. Ya puestos aproveche para regatear el desayuno, iban  a estar cuatro noches así que algun detalle podían tener y  utilizando el mismo argumento a mi llegada conseguí una habitación,  especial. No la suite con terraza que me consta que tienen pero si una habitación con balcón a la calle, por donde se suponía que pasaban las procesiones. Y pasaron aunque no como yo hubiera querido.

El hotel donde fui a parar es el Villa Oniria en la calle San Antón a dos pasos de casi todo. La habitación perfecta, a pesar de estar sobre la calle no tuve problemas con el ruido salvo la procesión pero bueno, a eso iba. Personalmente habría agradecido un minibar algo más surtido, algo más que agua para entendernos. Una cosa muy de agradecer armarios, armarios, amplios ordenados y con colgadores. (obvio, sí pero no siempre ocurre)

¿Qué mas? el desayuno bien. No puedo evitar sentir un poco de orgullo patrio cada vez que compruebo como al final a fuerza de ir piediendo tomate, aceite y sal en los hoteles de medio mundo, los catalanes hemos ganado una pequeña batalla y raro es el hotel donde no te encuentras un potecito con tomate rayado (no de bote).

Un salon muy acogedor y un patio ajardinado que no disfrute por aquello de que con paraguas perdía mucho.

[slideshow_deploy id=’17650′]

En el sótano el hotel dispone de un spa, pequeño pero cumple su funcion, que en mi caso era relajarse. El hotel también dispone de restaurante pero en este caso ese es tema a parte.

En mi opinión y por mi personal experiencia, un hotel absolutamente recomendable.

Villa Oniria hotel

La fábula restaurante