La Fábula restaurante – Granada

8317114963_ff30221f8b_z
Si alguna cosa buena tenemos en este país es que comer, comer bien generalmente no es un problema.  Sales por ahí de viaje y a poco que  tengas un mínimo de experiencia para separar  los restauranes para guiris de los demás y un cierto olfato para  evitar las “fritangas” es casi seguro que puedes comer bien, entendiendo como “bien”, sano y a un precio asequible en casi  cualquier parte.

Pero si para tí comer es algo más,  y no te importa la desproporción entre el tamaño del plato y el alimento que contiene, porque valoras otros aspectos;  entonces también estás en el país adecuado, porque salpicados por la geografia española hay grandes/pequeños restaurantes. Es cierto que la constelación de grandes restaurantes  esta geograficamente concentrada de una forma muy destacable en el País Vasco y Cataluña donde nombre como Arzak o el inevitable Adrià o Santamaria han creado escuela y las escuelas tienen  esa función crear buenos alumnos que acaban siendo maestros.  Y como en la antiguedad los nuevos maestros se llevaban su saber, ya fuera filosofia, literatura, dramaturgia o cocina a nuevas tierras donde poder crear su propia escuela. Un poco esta es la historia de Isamel Delgado y Norberto Iglesias. Ellos son las “cabezas visibles” uno más que le otro del restaurante La Fábula, de Granada situado en el hotel Villa Oniria. Una grata sorpresa de la que pude disfrutar en la primera noche de mi estancia en Granada:

Tengo amigos que me presentan como: “la que rechazó una invitación al Bulli”, en realidad la rechazamos a duo mi marido y yo, era un caluroso día de verano, estabamos tranquilamente tomando el fresco al borde una piscina, con el libro en la mano y la mente en standby cuando sin previo aviso un amigo nos invitó a recorrer cerca de 200 kilometros, bien trajeados para gastarnos una pasta en el bulli. Lo siento aquel día mi escala de valores  no ser regía por la guía michelín.

Con los años cada vez  valoro más  lo simple por bueno, la sano por sencillo. Eso no excluye que  en parte la sorpresa ligada al desconocimiento, o porque ese día todo me parecía bien, el tomar asiento en La Fábula y ser atendida por Norberto que asume la dirección de la sala con una profesionalidad a prueba de todas las estrellas michelin que se le quieran echar encima, fue una experiencia tan agradable como satisfactoria, barata no. Pero no se puede tener todo.

La cocina está a cargo de Ismael Delgado, él es la cara oculta de este restaurante, de este pequeño y quizá demasiado oculto gran restaurante. En su cocina Ismael teje autenticas obras de arte que son el resultado de años de largo y, seguro que duro aprendizaje en restaurantes de medio mundo entre ellos  el restaurante Santceloni de Santi Santamaria, allí coincidieron Ismael y Norberto.

Nada que ver con tapas o  con restaurantes de menu turístico. No, el restaurante La Fábula sigue la senda  de los grandes restaurantes que han puesto el nombre de este país en lo más alto de la gastronomia internacional.  Desde aquí les deseo lo mejor y eso pasa porque su buen hacer sea lo bastante bueno como para afrontar los tiempos que nos ha tocado vivir, y para ello seguro que es de gran ayuda  que los que hemos tenido la suerte de saborear su trabajo lo hagamos público.

Muchas suerte , os la merecéis.

¡Ah! y para evitar suspicacias no son mis sobrinos, no me regalaron el menú y no sé cuando volveré a Granada

IMG_0783

LA WEB DEL RESTAURANTE LA FÁBULA