Consultas médica – la sala de espera – cuestión de respeto

sala-de-espera

 

11.45 h

– Hola buenos días

– Hummm (sonido emitido por la otra persona mientras mira la pantalla con el telefono en la oreja)

11.50

– Hola Buenos Dias (bis) Tengo hora con el Doctor (cuyo nombre no citaré porque son mas corporativistas que los abogados que ya es decir y se lo chivan todo) He llegado un poco temprano (tenía hora a las 12)  pero ¿cómo vamos?

Pregunta retórica, que no significa que la susodicha recepcionista y yo vayamos a ninguna parte, al menos juntas, ni que yo tenga ningún interés por como anda ella del juanete, realmente lo que yo quiero saber y ella así lo entiende es si el doctor lleva su agenda  más o menos a la hora.

– Si! de momento la cosa va bien – dice con una seguridad sorprendente.

– Ah! qué bien pero me da tiempo a tomar un café es que vengo medio desmayada.

– Si mujer  vaya vaya.

–  veinte minutitos?

– humm… Si.

–  Vale pues ahora vuelvo.

He decir en honor a la verdad que el haber concedido tan facilmente permiso para el café debiera haberme hecho sospechar; como también el pequeño detalle de que la micro sala de espera (4 sillas) ya estuviera gente y en el pasillo exterior hubieran varias personas unas diez con toda la pinta de ir al mismo sitio que yo, sospechas fundadas en s) muletas b) bastón c) diversos modelos de añadidos ortopédicos y e) cara de asco:

Pero una que es buenas se ha ido a tomar un café y a los 15 minutos (no tentemos la suerte ) ya estaba de nuevo en la consulta.

– Ya estoy aquí

– Ah! vale pues siéntese que enseguida entra.

Hoy ha sido un día de aquellos que la agenda parece tener vida propia y reproducirse  as i misma.

– Eva y Juanita Ricart – ha llamado la recepcionista a voz en grito al más puro ambulatorio años.

En  días así se agradece disponer de medios tecnológicos para hablar con el abogado, acordar una reunión, llamar al dentista y cambiar la cita porque coincide con la reunión del abogado y entre sacar una muela y el abogado…. Dios seguro que el abogado me saca tres.

– Mercedes Sangonera!

Además está el Guachá. menudo invento por favor, lo bien que me va para comunicarme con mi hija que esto de tener una hija en Suiza sale caro.

– Pedro Ruiz!

Pero a base de mensajitos y fotos parece que no la tengo tan lejos

– Pedro Ruiz!

Yo creo que ella tambien le va bien por aquello de que me consutla muchas cosas.

– No está Pedro Ruiz¿?!

– Montserrat García

A versi tengo señal y hacemos un skype.

– Hui que mono – dice una señora sentada a mi lado a ver esa preciosidad de nieto que tengo.

Con estas que el tiempo va pasando y me doy cuenta de que eh? hace casi una hora que he vuelto de tomar el café o lo que es lo mismo hace más de una hora que tenía hora.

– Perdón

– Un momento . Javier González!

Javier Gonzalez y sus muletas entran en la consulta momento que aprovecho para plantear la pregunta a la recepcionista.

– Perdone, pero  tengo para mucho? (formula retórica de difícil traducción habitualmente aplicable en consultas médicas y sals de espera de maternidades)

– No, ya mismo entra  – dice ella

Y entonces es cuando sin ningún respeto por su santa palabra yo planteo la terrible pregunta.

– Y cuantos tengo delante?

Un silencio sobrecogedor recorre la microsala de espera:

– El que acaba de entrar, cuatro más y  ya le toca.

Yo lo siento porque yo hoy iba a pedir un informe, uno más por lo de mi pierna, vamos que no era ni una visita. Pero visto lo visto no hay informe  porque he recogido mi targetita de la mutua de salud por cuyo uso y disfrute pago una respetable suma de dinero y para casa que me he ido. Yo puedo entender que a un ginecólogo se le presente un parto a deshora; pero entonces te lo avisan. Yo puedo entender que a veces alguna visita requiera un poco más de atención/tiempo. Yo puedo entender lo de los 5/10 has 15 minutos de cortesia, a partir de ahi cualquier cosa es falta de respeto.

Así que aquí me tenéis con la sensación de haber actuado como debía pero sin informe.

Nota. Obviamente los nombre que he utilizado para escribir este post no responden a la realidad  y si alguien se llama así pues mira mala suerte.

PD. Creo que la próxima vez que me opere de algo (seguro que de la p rodilla) llegaré tarde al quirófano a ver cómo se lo toman.

Ah! espera otro

PD. Lo del Skype hay que tomarlo como licencia literaria; todo lo demas tal cual ha sucedido:

 

3 Comments

  1. Author

    NO, BCN un trauma, pero podia ser qualsevol altra

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