El día de las Mutterberatung

Si una cosa da miedo de esto de tener hijos en estas épocas es el integrismo. Integrismo de la teta, que si que ya sabemos que la leche materna es lo mejor para el niño y también para la madre que tiene innumerables ventajas y también defectos que sí que todo muy bien, pero de eso a andar con la teta colgando o en la boca de un monstruo que casi apunta bigote media un abismo. Vale quizá he exagerado un poco pero solo un poco.

Después estan los que dicen que un niño no ha de llorar nunca. ja! pues que me lo cuenten. En fin así una retahila de en muchos casos estupideces, tantas que la final la estupidez como el bosque no te deja ver los arboles o lo que es lo mismo los buenos consejos.

Y consejos, de los buenos es algo que cuando acabas de tener un hijo, especialmente el primero, y más especialmente cuando ese primero tiene sus cosillas,  siempre siempre se anda escaso.

Vale, pues hoy de una tacada y en algo más de 45 minutos he recibido  (mejor dicho) mi hija ha recibido un buen número de buenos consejos,  y yo con la herida de la subida del aun sangrante,  he aprendido que a veces pagar impuestos  vale la pena. Porque lo que jode de los impuestos no es lo que pagas sino lo que compras con ellos, y de lo que se trata es de comprar servicios, servicios útiles,  necesarios y bien gestionados. No desdeluego Suiza no es un modelo de servicios publicos universales y gratuitos, pero algunas cosas las tienen muy bien organizadas y esta lo es.

¿La foto de arriba?

Pues va dedicada a todos los que piensan que en Suiza nunca brilla el sol, pues resulta que brilla menos horas que en España, pero cuando sale lo aprovechan y de qué manera; claro que en para aprovecharlo no necesitan estar en el paro, les basta con tener unos horarios de trabajo, escolares y comerciales mucho más racionales.