Las patatas de mi suegra

 

Hay platos que uno son sabe muy bien el porqué, pero que de repente dan un salto cualitativo del “del hoy qué hay para comer” al “mama perquè no fas aquelles patates tan bones” (mama porque no haces aquellas patatas tan buenas) digo mama porque esa frase es mucho más habitual entre mi marido  y su pleiade de hermanos que entre la siguiente generación.

Las “patatas de mi suegra” vendría a ser una ensalada de patata y huevo aderezado con una salsa que vendria a ser algo así como una salsa romesco pero que tampoco lo és, resumiendo, las “patatas de mi suegra”.

Para hacerlas se necesitaremos estas cosas:

Tres tomates maduros asados (escalibats)

almendras tostadas saladas (de esas de aperitivo)

tres o cuatro nueces peladas

media cebolla

tres dientes de ajo

perejil

unas hojitas de menta 3 o 4

pimentos dulce

sal

aceite de oliva (del bo , que diría mi suegra)

vinagre  bueno, nada de balsámicos ni cosas de esas.

Y 4 huevos duros

Empezaremos cociendo las patatas enteras

Una vez frías (pequeño detalle que algunos suelen pasar por alto y después andan dando brincos diciendo aquello de : “me he quemado” o “jodér como quema”). Bueno pues una vez frías las pelaremos y las dejaremos a un lado. Lo mismo haremos con los huevos duros…. humm me suena que no lo he puesto en los ingredientes..  ahora lo pongo. Huevos duros en número, de  más o menos 3, los pelamos y los dejamos haciendo compañía a las patatas.

Vamos a por la salsa y con el lio porque estamos hablando de las patatas de la abuela, o de la suegra lo que quiere decir que ella no funciona por gramos ni nada parecido ella usa el sistema métrico décimal de los puñados, el problema es que con los años las manos  parece que se hacen pequeñas y claro así no hay quien se aclare.  Por eso se lo he hecho preparar en un pote de vidrio para que tengáis una idea más aproximada de lo que es un puñadito para ella.

Pues cortamos la cebolla, pelamos los ajos y añadimos las nueces y las almendras (un puñadito.

 

 

 

Aquí tenemos a la artista.

A continuación añadimos el prejil, el tomate pelado y el pimentón un par de cucharaditas de las de café más o menos. Siempre se puede corregir después. Llega el momento de añadir el aceite

 

¿cuanto? pues aquí la chef de cuisine dice que hasta cubrirlo todo. y acto seguido el vinagre “del bo” 

Lo que veis una copita.

Se tritura

 

 

Y ya casi lo tenemos. Se cortan las patatas a rodajas y se dispone una capa de patatas una de salsa, sin exagerar pero más de lo que se ve en la foto.

 

Una última capa de salsa, el huevo rallado y mi marido es el hombre más feliz del mundo.

2 Comments

  1. Author

    que no, quan les vas veure va ser quan vais fer aquestes fotos, no t’ha quedar clar el que diu Patatas de la suegra… no Patatas de mamá.

  2. MAMA PORQUE NO…
    ¡¡¡HACE ALMENOS UN AÑO QUE NO VEO ESTAS PATATAS EN LA MESA!!!!!

    ¡Y sospecho que acabo de perdérmelas!

¿tienes algo que decir?