Bodas y bodorrios

Este año está visto que es año de bodas (la de mi hija) y bodorrios varios.

¿Que diferencia unos de otros?, pues es fàcil el percentil de pamelas y tocados.

Esta tarde estaba yo a mis cosas  cuando me ha salido un aviso, uno más, de que una conocida mía había publicado algo nuevo en su blog.  Desde el sábado creo que lleva publicados seis posts, claro que ella es más ineligente que yo y por tanto ni hace fotos, ni escribe más de tres líneas seguidas y por su puesto nada de dibujitos. Ella  publica enlaces interesantes, al menos para un determinado y muy amplio (visto el número de visitas que tiene) sector femenino.

Este año con tanta boda real tiene un filón.  Lo último han sido los tocados del festival ese de Mónaco.

Ni lo vi ni me interesa, pero me toca las narices y mucho.

Cada vez que leo como por ejemplo  y sin querer centrar mi queja en una sola persona: Carlota sin duda la más elegante.

Pero Por Dios!  Cómo no va a serlo si la niña  cuando aun no levantaba un palmo del suelo ya entraba en Chanel y hala que me vayan poniendo cosas encima. Si es cierto que muchas entran en Chanel y salen hechas un pingajo y con la visa hecha unos zorros, pero eso es porque pretender imponer sus criterios.

Sed inteligentes si tenéis pasta para eso, no penséis ¿Para qué? con lo que os van a cobrar que piensen ellos.

Lo que me toca las narices  no es que haya gente en el mundo que sin ser capaces de conjugar la primera personal del singular del presente de indicativo del verbo trabajar o travailler que para el caso és lo mismo  disponga de un ropero  que para su gestión has de sacarte el título de  bibliotecario.   ( seguro que las de Mönaco tienen uno en nómina)

Estas mujeres o crías segun el caso,  necesitan un base de datos para saber qué se ponen, cuando se lo ponen y con quién estaban cuando se lo pusieron claro que algunas ni eso,  se lo ponen un día y ¡hala! pa tirar que ya está muy visto.

Esas, según como, me darían cierta envidia no tanto por el vestuario como porque con la práctica que tienen poniéndose vestido de los llamemoslos especiales (especiales para los demás porque para ellas es como ponerse unos tejanos) no sufren la angustia esa de y para la boda de mi hija que me pongo…

¡Qué rabia! Aunque lo que realmente me  toca las narices es que encima haya quién las canonice  como el summum de la elegancia.

Creo recordar que alguien dijo que la elegancia es una actitud. Así que por favor no confundamos  eso con la VISA  de Papa o los presupuestos del estado.  Que si nos ponemos así hasta yo puedo ser elegante, o al menos parecerlo.

COMO VENGO DICIENDO DESDE HACE UNOS DÍAS. LO SIENTO PERO LOS COMENTARIOS SIGUEN CERRADOS HASTA NUEVO AVISO O HASTA QUE TENGO UN POCO MÁS DE TIEMPO. SI QUERÉIS DECIRME ALGO PODÉIS UTILIZAR EL FORMULARIO CONTACTO EN LA BARRA SUPERIOR ¡ARRIBA DE TODO! QUE LOS HAY CIEGOS

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