Sanidad pública – Esperanza Aguirre

Antetodo quisiera aclarar que no, que no tengo previsto convertirme en una de esas blogueras americanas, muy visitadas por cierto que hacen de su vida privada el eje argumental de su blog. Lo digo porque ayer hablé de mi 23F una experiencia personal compartida con la historia de este país y hoy voy a hablar de otra fecha muy importante en lo personal el 2 de mayo de 1997. Porqué, pues porque hoy Esperanza Aguirre ha salido del hospital Clínico de Madrid después de haber sido intervenido de un tumor en el pecho. Tranquilos que yo no he pasado por ese trance, no es eso.
Yo, como todos, tengo un pasado y en algún sitio de este blog creo recordar que dije en ese pasado consta  el haber sido funcionaria concretamente en Sanidad, lo menciono en plan “apéndice curricular” porque quieras que no  algo queda.

En 1997 uno de mis hijos estaba en plena adolescencia, 14 años, una etapa que en lo físico supone que de repente la cara se les llena de granos con algún pelo en medio, la ropa parece que se encoja en cada lavado y en el caso de los varones les cambia la voz. Este proceso no es inmediato hay la etapa de los “gallos”, o que  de repente el niño/adolescente levanta la voz aunque no lo pretendiera. En el caso de mi hijo la voz le sonaba algo nasal. Una tontería, como tontería era también que el niño/adolescente roncase por las noches. Se le tapa la nariz, pensamos, cómo la cosa parecía prolongarse fuimos a un otorrino, que a la vista de tan pocos antecedentes y teniendo en cuenta de que estàbamos en primavera, tiró por la via de la alergia. Unas pastillitas y si no mejora dentro de un par de semanas nos vemos los trozos en negrita tienen una motivación.

El chaval que no presentaba ninguna otra patología si a lo antedicho se le puede llamar así no mejoró, seguía roncando, así que  terminado el plazo, quince días después volvimos al médico. Hummm! Vamos a hacer una endoscopia. Y para esto donde tengo que llevarle?. No, no se lo hago ahora mismo. Una endoscopia, así a la pata la llana significa meter un tubito por un agujero con el objetivo de ver qué hay dentro, en este caso por  la nariz.  Poco después supimos que algo pasaba, el tubito no entraba.  Para salir de dudas le vamos a hacer una resonancia.

Pocos  días después salía yo de un centro de diagnóstico, con los resultados.  Me senté en el coche y abrí el sobre. A los pocos minutos volvía a estar en el centro de diagnóstico.¿ Perdone el aparato les funciona bien? . ¿Porqué lo pregunta?.  Es que no entiendo que mi hijo pueda vivir con semejante cosa dentro de la cabeza…. Yo de usted le llevaría las pruebas al médico inmediatamente. (Ya se que este dalog parece un poco surrealista pero tal cual así fue)

Por suerte aquella mañana el médico estaba en la consulta,  media hora después me atendía. Resumiendo mi hijo tenía un tumor benigno (pero con muy mala leche) que le ocupaba toda la zona más o menos libre que hay  debajo del cerebro (por supuesto no soy médico) invadiendo  la zona naso faríngea (insisto no soy médico)

Esto es complicado y no puede esperar, ¿conoce a alguien en algún hospital?

Por suerte en aquel tiempo sí conocía a alguien en un gran hospital, que me sirvió de enlace/enchufe con el equipo médico. A partir de ese momento todo fue muy rápido,  después de unos pocos días ingresado el 2 de mayo de 1997, en pleno puente del trabajo y tras ser sometido a un proceso previo de microembolización, que  requirio la intervencio del equipo de neurocirugía,  los médicos extirparon el tumor, que como ya he dicho tenía mala leche y poco tiempo después se reprodujo. Pero bueno eso ya es agua pasada.

Tengo una cuñada que parece que tenga acciones en la seguridad social, para ella todo en la seguridad social es bueno, que en aquella situación y  no sin cierto retintín  me dijo aquello de : Ves, al final has tenido que ir a la pública.

Porque quizá debiera haber aclarado que todo el proceso previo de diagnóstico que  nos llevó aproximadamente  un mes  lo hice a través de la medicina privada gracias a la mutua que religiosamente pago cada mes, como también pago la seguridad social.

Cualquier usuario de la seguridad social sabe que todos estos plazos entre pruebas diagnosticas y consultas médicas extrapolado al mundo de la sanidad pública llevan meses, demasiados meses, tantos que de no haber tenido otra opción, que insisto pago, hoy yo solo tendría dos hijos.

Donde la sanidad pública falla, fallaba cuando yo trabajaba allí, fallaba cuando mi hijo estuvo enfermo y mucho me temo seguirá fallando al menos en el futuro inmediato es  precisamente ahí, en el principio.  Sus responsables  no se cansan de hablar de la importancia del diagnostico precoz.

Sí es muy importante, quizá lo más importante, pero alguien puede traducir en plazos de tiempo el proceso que antes he expuesto en clave de seguridad social.  a) médico de familia, una dos o tres visitas hasta  que decide  mandarte al especialista. b) pedir hora al especialista: primera visita normalmente sin prueba diagnostica. Segunda visita; probablemente una radiografía en la que puede que no se vea nada relevante. Tercera visita: se plantea la posibilidad de una resonancia o tac.  Lista de espera correspondiente. Resultados y nueva visita …. llegados a este punto en un caso como en el de mi hijo puede que  “la cosa” se habría acelerado, todo lo que se puede acelerar sino no “conoces a alguien”.

¿Porqué toda esta larga explicación? pues porque como he dicho al principio hoy Esperanza Aguirre, ha sido dada de alta en el Hospital Clínico de Madrid, hospital público.  Había ingresado el lunes como se ve en la foto de arriba publicada en El Pais, pero en su mano llevaba una bolsita es de suponer que con las pruebas diagnosticas, y la bolsita era del Hospital Nuestra Señora del Rosario, que después de mirar su web he llegado a la conclusión de que es un centro privado.  No seré yo quién ponga ninguna objeción al respecto lo que me molesta es hacer el numerito de “y será intervenida en un hospital público

No, no es eso.

Mis mejores deseos de una pronta recuperación para la señora Aguirre que no es santo de mi devoción, tampoco la conozco personalmente pero no tengo ningún motivo para desearle lo contrario  a ella ni a nadie,  el cáncer es una espada de Damocles que a todos nos puede caer en la cabeza en cualquier momento. En lo personal,  ahora que con esto de la crisis ando recortando gastos por todas partes, el de la mutua no lo voy a cortar, no lo puedo cortar. Ahora menos porque hace mucho que dejé Sanidad y  la verdad es que no sabría decir si aun conozco a alguien

Hospital Nuestra Señora del Rosario

El Pais

 

 

 

 

 

1 Comment

  1. Tienes más razón que un santo en las dos cosas, a saber, en el tema de la velocidad a la que te atienden en la sanidad pública, y en el numerito de hacer ver que se opera en un hospital público. Sólo voy a puntualizar una cosa, y es que, como es natural, a Esperanza Aguirre por mucho que la intervengan en un hospital público no la tratarán igual que al resto, seguro que le han puesto habitación especial, la han operado los jefes de servicio y además dos, y seguro que en todo ha tenido un trato preferente. Insisto, como es natural, que para eso es la jefa. No nos olvidemos que la sanidad está transferida…

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