¡Cerdos!

Porque hay que ser cerdo para hacer esto

Este es más o menos el aspecto que ofrece muchos días (no todos) el lugar donde acostumbro a tirar las basuras. A veces está mucho peor tanto que considero que mi basura está demasiado limpia como parar dejarla allí y me la llevo a otra parte. Los peores días son el domingo y el lunes. Porque durante el fin de semana la gente tiene más tiempo y limpia el jardín.
A ver queridos vecinos, ha costado, han tardado pero por fin el ayuntamiento ha puesto en marcha un servicio de recogida de restos de jardinería. Es tan sencillo como ir al ayuntamiento recoger los sacos, llenarlos y llamar por teléfono.
Así de sencillo y así de cómodo mucho más que meter la porquería en el coche.

Después está el fenómeno Ikea.

Aqui podríamos poner una estantería y quedaría todo más ordenado.

Y claro cuando te pones a ordenar siempre sobran cosas, las primeras las cajas de Ikea.

Esto habría que meterlo donde el papel.

¿Lo vas a doblar tu?

No

Y ahí se quedan, junto al sillón de la abuela qepd, el colchón de la niña que ya estaba muy viejo y el sofá del salón. Y así un repertorio casi infinito de trastos.

A ver queridos vecinos, que el ayuntamiento como todos los ayuntamientos tiene un servicio de recogida de trastos,  tan complicado como  que llamas y se lo llevan.

Sí es verdad igual has de aguantar el plegatín  en casa unos días y además lo has de sacar a la acera. Pero siempre es más cómodo y fàcil que cargarlo en el coche hasta los containers.

No siempre es cosa de los vecinos de la zona, a veces son los jardineros

Nada señora usted tranquila que todo esto me lo llevo yo

y otros industriales.

Jefe qué hago con esto.

Tíralo por ahí.

A veces el “cerdo” en cuestión además de cerdo es gilipollas.

Esas cajas marrones que se ven en la foto, en un día de lluvia, contenían la Espasa completa.

¿Desfasada?, si. ¿Inútil? hombre yo la uso para prensar negativos. En cualquier caso un libro  no merece ese fin. Lo mismo debió pensar el señor aquel que al cabo de un rato, cuando yo regresaba de comprar con el ánimo dispuesto a rescatar a la pobre Espasa, se me había adelantado y estaba cargàndola en su coche.

Lo que me lleva al reciclaje casero.

Por su estado, esta tele llevaba años tirada a pocos metros de casa, recientemente unos operarios cortaron el matorral y la tele quedó al descubierto. También los trozos de vidrio, de la pantalla y como sea que por este mes he cerrado el presupuesto destinado a veterinario, el viernes mi hijo recogió los cristales y entró lo que quedaba de tele en casa, paso previo para su reciclado (esta es la tercera tele que sigue el mismo camino). Ayer la cargué en el coche para llevarla a la Deixalleria.

¿Eso es para tirar?

Preguntó un señor al ver la carcasa de la tele en el maletero de mi coche.

Si.

¿le importa?

Y para la furgo se fue “mi tele” junto con unas sillas, varios fluorescentes, un aspirador y un número considerable de cajas de Ikea.

Enganchados ya al tema de la recogida de trastos, esta mañana mi hijo ha sacado los perros y por el camino ha encontrado unas cuantas cosillas que ha dejado amontonadas frente a la puerta de casa

Las piezas azules, muy pesadas por cierto, son de cuando la compañia de aguas procedió a cambiar la canalización, debieron calcular mal, sobraban y cómo no las habían pagado ellos y ninguno era escultor post-moderno, allí se quedaron.

He hecho la foto y se la he mandado al alcalde, con quien tengo “buen rollo” (igual a base de e-mails el hombre acaba cambiándose la cuenta de correo) para que por favor, mandase una brigada que lo más gordo (recogerlo) ya estaba hecho.

Una hora más tarde he oido parar un coche.  Mi hijo y yo hemos salido corriendo ante la sospecha, no infundada, de que viendo semejante exposición alguien quisiera añadir una nevera.

Pues no, se trataba de una empleada del parque de la Serralada. Juntos hemos cargado el surtido muestrario en su furgoneta. Por supuesto le he escrito a mi alcalde para comunicarle la buenanueva. (Me va a coger manía)

Vecinos de cualquier parte. Así no se puede vivir. No podemos quejarnos  y al mismo tiempo cometer estos actos que en el caso de un bosque suponen un peligro potencial. No se puede vivir en la irresponsabilidad, pensando que “eso es cosa del ayuntamiento”. “Eso” es cosa de todos. Y es tan secillo como ponerle un poco, solo un poco de ganas de querer hacer las cosas bien. Al final todos salimos ganando, porque recoger “eso” también cuesta dinero.

2 Comments

  1. Author

    Tu diràs…

  2. Estrella me gustaria mucho que te pusieras en contacto conmigo no se mucho de estas nuevas tecnologias pero espero que lo este haciendo bien y te llege este mensaje y me puedas contestar a traves de mi correo electronico. Gracias

¿tienes algo que decir?