Ana Bolena

Pues sí esta tarde ha sido el día del ensayo de Ana Bolena en el Liceu y para allà que me he ido en compañía de mi amiga Teresa, cosa que dice mucho en mi favor, porque  teniendo en cuenta que ella tiene una entrada para el concierto homenaje a Plácido Domingo que se celebrará en Madrid el próximo viernes y YO NO, pues como que tiene mérito, otra en mi caso la hubiera llevado a un callejón oscuro y le habría robado la entrada. Pero no es tan fiero el leon/estrella como lo pintan.

Lamentablemente ha habido un cambio de última hora, Josep Bros estaba indispuesto y ha sido sustituido por  José Manuel Zapata, de cuya actuación no se puede opinar, porque vete tú a saber cuando le han avisado igual estaba el hombre a punto de echar una cabezadita y Hala, guapo  coge los trastos, ponte la peluca y para el teatro.

De la puesta en escena no diré ni “mu” solo que cuando el otro día me autopostulaba (personalmente y en nombre de mis compañeros voluntarios) como posible figurante en una ópera digamos que precisamente en esta no, porque para una vez que subes al escenario lo que quieres es que te vean la cara. Y no digo nada más.

Me hacía ilusión ver y oir de nuevo a Simon Orfila, hoy hermano de Ana Bolena pero que en el otro cast tiene a su cargo el papel del rey.  Pero claro “periquitos” (!Huy! se me ha escapado) al margen, la cosa estaba en ver/escuchar a la pareja femenina.

Hoy incluyo un nombre más en esa interminable lista de cantantes que me molestaría mucho, muchísimo, que con el paso de los años y los achaques propios de la vejez llegase a olvidar. Elina Garança o Garanca o como sea que se escriba que cada vez que lo busco me sale una cosa distinta. Creo que no me equivoco si digo que la inmensa mayoría por no decir todos, los que estábamos allí nos hemos enamorado, musicalmente hablando,  de esta mujer.

Mon Dieu!

Y por supuesto Edita Gruberova, “la Gruberova”.

A ver…. no sé como lo diría, no voy a ser yo quien ponga en duda el curriculum artístico de esta insigne cantante, quien discuta acerca de su capacidad para las notas estratosféricas o la agilidad de su canto, que un poco “frenado” por el paso de los años sigue siendo envidiable, o no, por muchos.

Lo que pasa es que a mi las sopranos ligeras, (tipo Gruberova) me cansan, dicho de otra forma si mi entrada en la ópera en vez de con una Traviata seguida de un Otello y una Noma con la Caballé, hubiera sido con una voz como la de Gruberova seguramente ahora estaría escribiendo  una receta de cochifrito de cordero, iría a la ópera de tanto en tanto, pero de qué me habría pasado el fin de semana preparando una charla sobre las voces masculinas, o iría al Liceu a enseñar el teatro a los visitantes.

Demasiado agudo, sí ya sé que para muchos esa es la gracia pero yo la gracia a la ópera se la encuentro en otras cosas. Y si a eso añades el que un día escuchaste otra Ana Bolena muy distinta, llegas a la conclusión que prefiero la melodía al grito, la carícia al martilleo, el susurro a la técnica.

Y es que yo, pobre de mí, un día tuve la oportunidad de escuchar esto en directo….

Porque ya se sabe que contra gustos no hay nada escrito.

Buenas noches.

3 comentarios

  1. Author

    Em temo que es un “hueso duro de roer”. Però el pernil se’l vaig passar jo

  2. Pues ya tengo ganas de ver a la Garanca ésta!

    Por cierto, Estrella, cuando quieras quedamos en el callejón para “atacarla”, jejejejeje….

  3. Totalment d’acord amb el que diu l’Estrella, menys en que a un carreró fosc m’hagués pogut robar l’entrada, a mi, que en faig dos com ella.

    La Garanča m’ha deixat totalment obnubilada…es perfecta ! expresiva i mesurada, glacial i càlida, és moltesa coses a l’hora, canta divinament, es guapa fins a no poder més, interpreta estupendament..la he afegit als meus altars, vaja.

    Una que mai hi ha entrat és la senyora Gruberova, que em deixa totalment freda, per més que s’esgargamelli a les coloratures. Li deia a l’Estrella que segurament ha fet signar al contracte que l’Anna Bolena havia de dur necessariament el look capilar “gruberovià”: pentinat tipus caniche, amb molt crespat i molta laca. Per sort, no li han deixat portar els seus habituals modelets princesa de color rosa amb llaços, puntes i farbalans.

    El Simonet, magnífic, pero m’hagués agradat més veure’l de rei. Per cer, que té molta complicitat amb la Garança.

    A mi m’ha agradat la posada en escena, clar que després del Falstaff, tot sembla bó i creatiu.

¿tienes algo que decir?