Grandes inventos de la humanidad – Las bolsas de asar

Sí ya sé que parece que últimamente todo gira alrededor de la cocina, pero es que faltan tres días para Navidad/San Esteban, que aquí, ya sabéis que el tema navideño va a pares.  Un día en el que se supone se “ha de quedar bien”, ya sea encargando la comida en el corte Inglés o , como en mi caso que es el de la mayoría, poniéndose el delantal.

Afrontar la tarea de alimentar un montón de gente y encima “quedar bien” supone trabajo y tiempo lo que no sería ningún problema si todo tú horizonte culinario estuviera puesto en ese día señalado.

No, el problema es que es que no estás solo en el mundo y a tu alrededor suele haber un número más o menos amplio de personas que no solo esperan comer bien ese día sino todos los demás y no lo hacen una vez sino que encima tienen la mala costumbre de comer varias veces al día.

Hoy he empezado la guerra de San Esteban, la guerra culinaria se entiende, por lo que no me quedaba mucho tiempo para dedicar a la comida de hoy, así que he echado mano de uno de esos GRANDES INVENTOS DE LA HUMANIDAD, LA BOLSA DE ASAR,

En este caso las bolsas, porque hoy  he usado dos.

¿Preparados para quedar como una reina/rey en un plis plas? Pues allá vamos.

Para que la cosa quede más lucida le vamos a poner un nombre rimbombante.

Hoy:

Redondo de pollo a las finas hierbas asado en su propio  jugo, con mil hojas de patata

Jolín, qué título digno del Berasategui.

Resumiendo que vamos a cocinar esto

Para hacerlo se necesita.

Un redondo de pollo de esos que en estas fechas no faltan en ningún supermercado, yo he cogido uno relleno de carne, butifarra y ciruelas pasas

Patatas, mas o menos del mismo tamaño

Y algunas cosillas para dar completar el plato como:

Un cacito de caldo Knorr (otro gran invento)

dos pastillas de Mis especias Avecrem,  en este caso tomillo y romero (esto también es una gran idea)

Sal

Algún hierbajo.  En este caso creo que orégano una hoja de laurel y algo más que no recuerdo, vamos lo primero que he pillado

pimienta

Sal

un poco de perejil picado

un cebolla o como en mi caso un poco de cebolla congelada La Sirena.

un par de dientes de ajo y

Aceite.

¡Ah! y por supuesto bolsas de asar. Yo solo las he encontrado en Mercadona, que por cierto, para cuando un Mercadona, ya no digo en Alella , pero en El Masnou,? Venga que ya toca. Cada paquete de 12 bolsas sale por algo más de un euro.

Abrís la primera bolsa y dentro se pone el pollo, los hierbajos, los dos dientes de ajo, la cebolla, el cacito de caldo y las pastillas de Avecrem. Admite mil variantes.

Cerráis la bolsa y vamos a por la segunda.

Cortáis las patatas en rodajas finas, sin llegar a cortarlas completamente. Así

Supongo que no hace falta decir que las patatas hay que lavarlas previamente.

Metéis las patatas en la bolsa, le añadís un chorrito de aceite,  Sal, pimienta y el perejil picado. Sino tenéis perejil no pasa nada.

Y al horno aproximadamente una hora. Yo lo he puesto a 200 grados.

Pasado el tiempo sacáis las bolsas . Ojo al abrirlas que a parte de nublarse las gafas os podéis quemar.

Empezaremos abriendo la bolsa de las patatas y comprobando que estén hechas ¿Cómo?, pues como siempre, pinchando.

Vale, están bien.

Ahora abrimos la del pollo, todo el jugo que hay en las bolsas lo recogeremos en una cazuelita.

Este es  el pollo ya cocinado

Si no hubiera tenido tanta prisa, habría esperado a que se enfriase y lo habría podido cortar finito, pero la situación de hoy no era la más propicia, así  que lo he cortado a la braba. Después lo he puesto en la misma fuente que he usado antes, junto con las patatas.

Le he echado un poco del jugo de la cocción y al horno otra vez, a 220 grados, durante unos 10 minutos para que se dore.

Mientras he echado un poco de agua en las bolsas, ya vacías, lo he agitado para recoger todo los jugos.  Le he añadido una cucharadita de maizena (dentro de la misma bolsa) lo he vuelto a agitar  y todo esto lo he echado en la cazuelita donde había recogido la mayor parte del jugo de cocción. Un golpe de minipimer y unos cinco minutos de hervor para que reduzca.

Y Damas y caballeros este es el resultado. Modestia aparte, sencillamente espectacular. Y el horno sin ninguna salpicadura. Un gran invento.

Añadiéndole un poco de sofisticación en plan chorrito de coñac o cualquier  tontería, es un muy digno plato de fiesta.

1 comentario

  1. Porque estos días no son para experimentos, pero en situaciones normales pienso probar esta receta. Las patatas tienen una presentació muy aparente, mejor que la forma típica en rodajas, y el invento ese de las bolsas de asar…. un 10!!!!!
    Eso de no manchar nada, no tiene precio.
    Besos

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