¡MADRES DEL MUNDO!

¡ESCUCHADME CON ATENCION!
Por más que améis a ese fruto de vuestro vientre llamado hija.
Por más que en ella se aúnen todas las virtudes habidas y por haber.
Por más que se haya ido a vivir a la cochimbamba y os sintáis más mamá que nunca.
A pesar de todo esto y mil cosas más que en este momento no me vienen a la cabeza.
¡JAMAS DE LOS JAMASES! REPITO: ¡JAMAS DE LOS JAMASES! ¡LE DEJEIS USAR VUESTRA LAVADORA PARA TEÑIR ROPA!

Todo empezó el viernes pasado.
Voy a arreglar mi armario.

¿quieres que te ayude? ¿Traigo el aspirador? ¿necesitas bolsas grandes? ¿ quieres que te abanique?
No, no necesito mi ayuda; lo hizo solita. Al cabo de unas horas su habitación parecía una parada de los encantes.
Esto intentaré venderlo en E-bay
si amigas, sí. A este nivel hemos llegado.
Esto de aquí lo dejo para volver a mirarlo más adelante, no estoy segura.
Bueno al menos hemos dado un paso, pensé
Esto es para dar fijo.
Increíble, ¡dos bolsas azules de Ikea!
¿Y esto?
Esto me da no sé qué darlo, porque es muy cómodo….
El sábado mi hija esa regalo de los cielos, la luz que ilumina mi camino etc. etc. se fue a Barcelona a comprar algunas cosillas, de esas que en Suiza o bien es dificil encontrar, como por ejemplo un recambio para la fregona o son increíblemente caras.
Mamá podrás comprarme esto de la farmacia
Su tarde de compras y amigas se tradujo, por lo que a mi respecta, así

¿Y esto?
¿No me dijisté que el otro día se te coló no sé qué con las camisas de papa que quedaron rosas? Pues ahí tienes la solución.
Un “regalo” que iba a ser premonitorio
Por cierto he comprado esto para la ropa esa que no tenía clara.
¿Cual de ellas?
– pensé
Cuando te vaya bien ponemos una lavadora y a ver cómo queda.
Por la tarde probamos el experimento, una lástima no haber fotografiado la sopa verde que daba vueltas en mi lavadora. Una vez finalizado el ciclo de lavado el resultado era bastante satisfactorio al menos en apariencia. Mientras yo por si las moscas hacía una lavadora sin ropa, mi hija, muy satisfecha puso a secar sus “cositas verdes” junto ala caldera que es donde en invierno tiendo la ropa y allí se quedó. Y como sea que en verano no estoy mucho por mirar la caldera, la verdad es que me olvidé del asunto.
Mi hija se fue el lunes y ese mismo día puse una lavadora de ropa de color. El martes no lavé porque tuve un día muy movido. El miercolés puse por este orden otra lavadora de color, una con las sábanas de Patton.
A ver una aclaración lo de las sábanas de Patton tiene su porqué, resulta que el “perrito” no le gusta dormir sobre el duro suelo, algo que notamos al segundo día de estar en casa y en vista que el muchacho es algo duro de entendederas opté por ponerle una cama y entre las “camas para perros” carísimas y en su mayoría no desenfundables y un colchon de cuna de Ikea con sábanas que puedes lavar cómodamente, opté por lo segundo. Eso si las lavo aparte.
Despues de las “sabanitas” puse una lavadora de sábanas, una de un combinado de toallas y trapos de cocina y finalmente una de ropa blanca.
Total que entre unas cosas y otras no me puse a planchar hasta el viernes por la tarde.
No le aconsejo a nadie dejar la plancha durante tantos días.

Y entonces fue cuando se hizo patente el desastre.

¿Ridículo? sí, pero cuando esas manchas estan a cientos y en mi blusa blanca, si esa que me pongo tanto porque me gusta/gustaba y en la camisa del padre de la criatura la cosa ya no parece tan “ricícula”. Pero es que eso no era lo peor.

Hija: Eso era una camisa de tu padre

Eso mi blusa y no era una mancha sino que son un montón, pero la que lleva la peor parte ha sido

¿La reconoces?

Te la acerco un poco a ver si así…

Si, precisamente en esa, en LA CAMISA de tu hermano.

Buscando el culpable revise la lavadora a fondo y alli estaba  agazapado en los pliegues de las gomas, dispuesto a invadir mi colada.

Lo probé con una bayeta, después con la bayeta y Fairy, en vista que no se daba por enterado le rocié con vinagre. Entonces entró en juego el  Cillit Bang, también conocido como “chilibá” y nada.

En estos momentos en mi lavadora se esta produciendo algo parecido a un big bang químico a base de: Ariel Sensaciones (1 tapon), Quitamanchas Ariel (un tapon), Kalia Vanish Oxiaction …. PLUS, ( no sé un montón) y para terminar, media botella de vinagre, por consejo de mi amiga Cristina, por cierto Felicidades que creo que es tu santo. Y para rematar y por aquello de añadir el efecto fricción he puesto dos estropajos NANAS para que vayan dando tumbos por allí.

Mientras la lavadora decide si explota o no, yo estoy pensando que quizá me acerco a la iglesia que me suena que por las tardes hacen misa.

¡Ah! Casi me olvido.

Querida hija: esta es la pinta que hacen tus “cositas verdes”

Pero tú tranquila que el amor de madre es eterno.

Petonets

Este post lo escribí anoche, hoy he puesto la lavadora con todos los heridos en combate previamente rociados con quitamanchas Ariel y he de decir que:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡POR DIOS QUE ALGUIEN LE DE EL NOBEL AL QUE INVENTO ESTE QUITAMANCHAS!!!!!!!!!!!!

7 Comments

  1. Quitamanchas Ariel?? tomo nota! Porque tengo unas mantelerías que dan ganas de llorar y lo de teñirlas ya me ha quedado claro que mejor lo dejo otra vida, una en la que pueda meterlo en la lavadora de mamá! 😛

  2. Jaja…Lo siento por la camisa Hugo de tu hijo, pero lo mejor en estos casos es irse de rebajas y tirar todo. Entre el trabajo y lo que gastas en productos… no merece la pena!
    La lavadora va a pedir la baja por estréssssssssss
    Habla una madre.
    Petons

  3. entonce smis cosas verdes han quedado mal? mmm… bueno, hare practicas de tie dye! pero con palanganas nada de lavadoras 😛

  4. Pos Dios lo que me he reído. Yo la echaba de casa, pero claro eres su madre. Y el “pijilis” de la camisa qué dijo? Saludos wapa

  5. Però al preu que estan les samarretes com se li acut tenyir-les

  6. Jua! Jua! Jua! me parto.

¿tienes algo que decir?