Marina Abramovic – MOMA

A pesar de lo mucho que me gusta la ópera no negaré que en ocasiones especialmente con Wagner o, sin ir más lejos, con la que estos días se representa en el Liceu Der Rosenkavalier, llega un momento en que necesito estirar la pierna (siempre se queja antes la izquierda que la derecha) y por supuesto remover un poco mi muy ilustre trasero y eso pasa porque estar una hora o más sentado es cómo poco incómodo. Pues ahora imaginad lo que es estar 7 horas al día sentada, simplemente sentada, sin ordenador para escribir tus memorias o chatear, sin telefono para resolver la crisis económica griega o encargar la carne en el super. 7 horas sentada, solo sentada, con la mirada fija al frente.

El pasado 14 de marzo se inaguraba en el MOMA una retrospectiva de Marina Abramovic la “Pieza estrella”, si es que así puede llamársela, de la exposición lleva el título de “The artist is present” que es exactamente de lo que se trata. Marina Abramovic es por decirlo de alguna manera la Reina de las Performance palabra inglesa que significa representación o función pero que se ha exportado a todos los idiomas para denominar una representación artística que tiene como principal característica ser en vivo y por tanto efímera, siempre que no se grabe en video claro.

Marina Abramovic no es que haga “performances”, ella, su vida entera es practicamente una performance, durante doce años estuvo unida sentimentalmente a Frank Uwe Laysiepen también conocido como Ulay, juntos se plantaron a la puerta de un museo completamente desnudos a modo de puerta,  juntos se convirtieron en un par de singulares gemelos, juntos fueron planetas,  juntos crearon esculturas también efímeras dando vueltas con un coche y juntos decidieron separarse, cómo, pues como no podía ser de otra manera, con una performance en la Muralla China. Allí se reencontraron y alli se separaron.

Hasta el 30 de mayo, cada día cuando los visitantes entran en el inmenso Atrium del MOMA se encuentra a una mujer sentada, simplemente sentada  ante  una mesa y al otro lado otra silla vacía esperando a quién quiera ocuparla.  La performance realmente no es la cara impasible de Marina sino la de esos miles de rostros anónimos que día tras día ocupan esa silla vacía sorprendidos unos, emocionados otros. Algunos llegan a llorar, tampoco me parece muy normal, otros parecen decir “pa chulo yo”, alguno parece querer escrutar el alma de Marina supongo que la mayoría salen de allí pensando “Pues vaya que tonteria”, en inglés claro. Lo que si es seguro es que esos miles de rostros no dejan a nadie indiferente.

Las fotografias son obra de Marco Anelli

Si cuando leéis este post coincide con el horario de apertura del MOMA, con un poco de suerte aquí podréis ver en directo la performance de Marina Abramovic

Para saber más sobre la exposición

http://moma.org/visit/calendar/exhibitions/965

Para saber más sobre Marina Abramovic

http://es.wikipedia.org/wiki/Marina_Abramovi%C4%87

Para saber más sobre Ulay

http://en.wikipedia.org/wiki/Ulay

http://www.ulay.net/

Estas fotos sí que son mías

Este post se lo debo en parte a mi hija que está en todo y es quién me pasó el enlace

1 Comment

  1. Molt interessant No sé si és o no art, però com a experiència ho trobo molt però que molt interessant. Gràcies per ajudar a difondre-ho

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