Buenos propósitos – Die Entführung aus dem Serail

A veces pienso que la vida es una sucesión de buenos propósitos: Dejar de fumar, aprender inglés, perder esos kilillos, etc.

Eso de los “buenos propósitos” es algo que suele hacerse con la llegada del año nuevo y también al terminar el verano, con el inicio del curso escolar. Yo, por aquello de ir a contracorriente,  he hecho un buen propósito de primavera, quiero a aprender a alemán. Todos me dicen que estoy loca pero tampoco pretendo leer a Goethe en VO, mis aspiraciones son más modestas me conformo con ser capaz de  pedir un café con leche descremada y sacarina sin caer en el ridículo o de pedirle a un taxista suizo que me lleve hasta la casa de mi hija sin necesidad  de señalar la crucecita roja del mapa con el dedo.

Los idiomas no se me dan mal, sin haber estudiado nunca alemán soy capaz de pescar palabras sueltas, eso se lo debo sin duda a los cursos de inmersión que cada temporada hago en el Liceu de la mano de Wagner.  Qué bien me habría ido hoy haber empezado ya las clases así le habría encontrado más alicientes a las partes habladas de la ópera a cuyo ensayo he asistido esta tarde.

Hoy era el ensayo de “el rapto en el serrallo”  (Die Entfürung aus dem serail), lo pongo en alemán para ir mentalizandome. El Rapto en el Serralo es por decirlo brevemente, el primer gran exito popular de Mozart estrenado el 16 de julio de 1782 en Burgtheater de Viena. Uno de los motivos para ese gran éxito fue que estaba escrita en alemán, con lo que el público podía entender el texto, cosa que  no sucede cuando por ejemplo esta ópera se representa aquí.  El Liceu ofrece subtitulación, en la parte alta del escenario aparece el texto en catalán y según en la localidad en que te encuentres también hay unas pequeñas pantallas donde el texto aparece, además de en catalán, en inglés y español.  Lo del subtitula es muy de agradecer especialmente en días como el problema es que  cuando llevas progresivas la cosa se complica bastante, pero bueno eso es un problema entre mi DNI y yo.  Esto lo digo porque el que avisa no es traidor y  mucha gente, críticos, aficionados de alcurnia, prensa especializada a veces olvidan que no todo el mundo nace enseñad, y que por tanto no todo el mundo tiene  porque saber que “El rapto en el Serrallo” es un signspiele,  algo así como la zarzuela española, es decir canto pero también texto declamado.  Esto puede llevar a grandes frustraciones porque  casi el 50 por ciento de las 3 horas 45 minutos que dura la cosa, entre los tres actos y dos entreactos de 30 y 20 minutos respectivamente, es hablada.  Bueno va, que tampoco lo tengo cronometrado, dejemoslo en el 40%, pero conste que parecía más. Francamente llega a hacerse pesado, al menos para mi.

El resto allí donde Mozart metió mano da resultados tan maravillosos como estos.


La que canta es Diana Damrau la misma que interpreta el papel de Constanze en esta versión que se estrena el próximo lunes una versión que cuenta con la puesta en escena (la misma que se ve en estos videos) de Christof Loy.
A ver no quisiera parecer una quejica que protesta por todo, que tampoco es el caso. La puesta en escena está bien, no sales llorando de emoción por los pasillos pero está bien. Lo único que me pregunto es porqué teniendo un área escénica de 15 por 16 metros, han de habilitar una especie de tarima que invade el foso de la orquesta (por cierto la orquesta, o mejor dicho la plataforma de la orquesta está más elevada de lo habitual) haciendo necesario la instalación de focos en el palco superior del proscenio y, ya puestos a sacar pegas, cortando la eficacia del telón cortafuegos que con esta disposición caso de producirse una emergencia no puede bajar totalmente y así aislar la zona de escenario de la del público, que es su función.
En realidad lo mismo se podía hacer perfectamente dentro del area escénica sin ninguna dificultad
Mientras Constanze y Belmonte seguían con uno de sus inacabables partes habladas yo he dedicado mi tiempo a meditar sobre esto y después de darle muchas vueltas (he tenido tiempo de sobra para hacerlo) he llegado a estas posibles respuestas.
a) Con los interpretes permanentemente situados en la zona cercana al telón resulta más fácil escuchar las partes habladas. Podría ser esto porque el teatro es muy grande la sala del Liceu mide 27 metros de ancho, 33 de largo y 20 de alto y no es lo mismo cantar que hablar.
b) Trasladarlo todo tres metros hacia dentro, haría innecesario cosas como la instalación de los focos, antes mencionados; la instalación unos cables de acero que tienen como finalidad mantener una estructura a modo de telón frontal, que asi sin fotos resulta un poco difícil describir, cables que están sujetos al anfiteatro y el arco del proscenio. Con mi experiencia bricolajera puedo afirmar que eso haría la producción más barata, pero claro eso no se puede consentir.
c) si estuviera dentro del área escénica ahora yo no estaría hablando de esto.

Pues nada que los que no sean habituales de la ópera sepan que El Rapto en el Serrallo es una opera con pasajes maravillosos pero que, la verdad, puede llegar a resultar pesada a no ser que se tenga el nivel Prüfung Wirtschaftsdeutsch International (PWD) que la verdad no sé muy bien lo que es pero que dicho así en alemán suena muy duro y que dudo mucho yo llegue a conseguir jamas

2 Comments

  1. coincideixo plenament amb la Teresa tret del tema de l’escenografía m’agradat encara que coincideixo amb l’Estrella amb el tema de la parafernalia totalment innecessaria a part del tòpic de posar el mini cor en la sala, sembla com si en acabar de fer la posada en escena l’autor hagues dir “huy que ma quedat massa normal”

  2. jo no he tornat gaire entusiasmada de l’assaig, ha estat d’aquells dies en que miro el rellotge alguna vegada….hummmm, mala senyal! El millor els caantants, menys el Belmonte, que m’ha sembla un peix bullit, soso i inexpresiu a més no poder. Magnífics, la Damrau i el Zelig, que ja em va agradar mol com a Séneca a la Poppea. La escenografía, dius….ahhhhh,. però es que n’hi havia???? Com he vist unes cadires a l’escenari, em pensava que era com la Walkiria del Placi i la Meier, una especie de semi-escenifició. Que vols que et digui…entre l’avorriment de les parts parlades i la manca d’estímuls visuals…doncs això, que al final ja mirava el rellotge.

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