Construyendo mi web 3.

No, no. Aunque lo parezca no estoy de vacaciones, ni tampoco he tenido anginas ni estoy desmontando ninguna cocina. Sufro una enfermedad, terriblemente contagiosa, llamada webitis aguda (la verdad es que eso de webitis suena fatal). Nada, que sigo liada con lo de construir mi web; y contra todo pronóstico la cosa va mejor de lo que nunca me habría podido imaginar. Empiezo a sospechar que ese sexto sentido informático de mi hijo, el mediano, viene de mi; lo que pasa es que cómo yo nací antes que la informàtica, por eso me ha costado más manifestarlo.
Bueno pues a lo que iba, mi web va tomando forma, empiezo a entender todo el lío ese de los módulos, los plugins y la madre que los …. Y ahora he entrado en la fase “construyendo my header” (vamos la cabecera) para lo que necesito ampliar mis conocimientos y allí me tienes con un tutorial del Gimp, ue en papel vendría a ser como un tomo de la Espasa.
Después de tres lecturas en diagonal, porque completas es imposible, empiezo a sospechar que la cosa no es tan peluda como parece (eso es lo que pienso ahora, mañana ya os lo diré. Y es que los informáticos se han apuntado al carro del lenguaje encriptado.
A veces, por ejemplo, en la radio oyes que estan entrevistando a un médico y tarde o temprano llega ese momento en que el periodista suelta esta frase, u otra parecida
“por favor, en atención a nuestros oyentes; podría traducirlo a un lenguaje más sencillo” .
En catalán diríamos en un lenguaje más “planer”, que no hace falta conocer en profundidad el idioma, como para ver que “planer” tiene la misma raíz que plano, en el sentido de llano, vamos en nivel bajo.Para aumentar esta sensacion de “bajada del listón”, el periodista ha añadido “en atención a nuestros oyentes” cómo dando por supuesto que él no necesita que le rebajen nada, bueno eso es simplemente una anecdota.
Lo que yo quiero comentar es el fondo de la cuestión, esa tendencia a complicar las cosas, ya sea mediante lenguaje técnico o utilizando complejas construcciones sintácticas que situan cualquier texto a nivel de trabalenguas. Una tendencia a la que son especialmente proclives determinados profesionales, especialmente abogados y médicos. Estas profesiones tienen en común, que su buena praxis es siempre de vital importancia para el cliente. Unos juegan con nuestros bienes y los otros con nuestro pellejo. En estos casos el uso de un lenguaje “adecuado” facilita enormemente el que “a posteriori” ante una pifia, siempre quede la duda de si la culpa fue del que se explicó mal o del que no le supo o no le pudo entender. En este sentido la encriptación del lenguaje sería un eficaz sistema de autodefensa. Pero las más de las veces su finalidad es justificar lo elevado de sus minutas.
Ante latinajos del estilo “In iudicum venire” o “In litteris versari”. El pobre hombre, que a lo único que venía era a ver como estaba su reclamación contra Fecsa, sale de allí acongojado con una factura de càgate lorito en la mano, pero eso sí con el pleno convencimiento de que su abogado es un gran abogado.
Lo mismo pasa con los medicos, que a los latinajos unen las referencias a más o menos grandes investigadores (siempre extrangeros) con lo que una peca o lunar se convierte en un diagnóstico al más puro estilo House, y ya sabemos cómo se las gasta ese hombre. Así que, aun temblando por la factura que te ha clavado el facultativo, te vas directo al abogado para hacer testamento y de ahi al notario (otro que tal).
Bueno pues hoy en dia, todos: desde el albañil que hace sus facturas, el chaval que se baja música, el sacerdote que cuelga sus sermones en Youtube y los mismos médicos y abogados. Todos absolutamente todos dependemos de los informáticos. Por eso, porque son imprescindibles y porque el mundo gira a su alrededor, es por lo que, creo yo, sus manuales son tan gordos y tan enrevesados.
Justito estás empezando a digerir el funcionamiento de las máscaras en el Gimp i patapam, pasas la página y de repente te estan hablando de los canales. Entonces miras el número de página y ves que no, que no te habías saltado ninguna. Y hala! a buscar, dónde diablos habran metido el resto de tema de las máscaras. (Lamento no poder introducir más aclaraciones al respecto de qué es cada cosa, porque aun estoy buscando donde han metido el resto de las máscaras).
Los hay que incluyen muchas imagenes de las distintas pantallas que supuestamente irás encontrado a lo largo del proceso, un “paso a paso” como si dijéramos. Y tú, inocente, piensas “así si que lo entenderé”.
Pues tampoco porque, o bien el programa que te has bajado es una versión más moderna y el manual se refiere a la anterior, o al reves, tú eres el que va atrasado.
Pero qué necesidad tienen de hacerlo tan dificil si ya sabemos todos que son imprescindibles y por tanto caros.
Tengo un amigo dermatologo que el pobre apenas sale de casa. Siempre que iba a cenar a algún sitio, ya fuera en casa de un amigo o un restaurante, acababa con un señor/señora delante subiéndose la camisa o bajándose los pantalones para enseñarle un nevus “Esto puede ser malo?”. Pues lo mismo le pasa a mi hijo. No hay reunión de amigos o familiar en que no sea asaltado con preguntas que casi siempre empiezan con un “Oye perdona, seguro que para ti es muy fácil, pero sabrias decirme porque cuando le doy al ….”
Los hay con más jeta que se presentan directamente con la CPU bajo el brazo. “… oye verdad que tu hijo podría echarle un vistazo. Es que no sé qué pasa pero…. el seguro que lo arregla en un plis plas”
Después me preguntan que porqué se encierra en la habitación o porqué se va a ver la novia cuando aun estoy sirviendo el segundo plato. Y es que no se puede ser imprescindible.
ah! lo siento pero esta vez no hay dibujito ni nada. Estoy muy liada.
Hasta pronto.


 

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